Religión como Ideología
Ni el judaísmo ni el cristianismo son formaciones homogéneas. Surgidos como mitos de acción, han añadido mitos de representación, verdades de especulación y verdades de aparato. Si el mito del dios-voluntad, del absoluto que se revela exclusivamente en la voluntad de sus testigos, en la historia de su fraternidad y de sus luchas, que no se revela ni en la naturaleza ni en la imaginería humana, y que nunca se revela, puesto que la historia no termina, Si este mito actuara como reductor de todos los demás mitos, no sería una ilusión, sino una incitación, una provocación al compromiso total y a la abnegación total.