Descolonización Portuguesa
Aunque la descolonización es un proceso político y jurídico, la violencia ha sido un elemento igualmente constitutivo. La violencia adoptó formas militares, políticas, culturales y jurídicas, desde guerras de independencia, disturbios políticos y asimilación cultural hasta el rechazo, la transformación o la continuación de las tradiciones jurídicas impuestas por los antiguos imperios. Estas rupturas violentas no acabaron necesariamente con las ideas y estructuras coloniales. En el ámbito jurídico, las instituciones y las prácticas coloniales perecieron y persistieron después de la independencia formal. Esto ocurrió con Portugal en el contexto de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la paz y la seguridad, en relación a la descolonización de los territorios Portugueses. Pues, desde que entró en la ONU en 1955, Portugal se negó a cumplir el artículo 73 y a entregar información sobre sus territorios, aduciendo que sus “provincias de ultramar” eran cuestiones internas.