Expectativas Económicas en las Economías Modernas
La atención prestada en este texto a los imaginarios, las narrativas y las expectativas ficticias sienta las bases de un conjunto alternativo de microfundamentos para la economía que resulta más adecuado que la teoría de las expectativas racionales para analizar la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre fundamental. Dicha incertidumbre no es el resultado ocasional de perturbaciones exógenas aleatorias, sino que es endógena a los sistemas capitalistas caracterizados por la innovación, la novedad y los actores económicos imaginativos que reaccionan ante el predicamento indeterminado en el que se encuentran.
Los actores económicos se enfrentan al reto de interpretar los mercados dinámicos y coordinar sus acciones con al menos algunos otros. Deben decidir cómo actuar a pesar de la incertidumbre a la que se enfrentan. Para ello combinan imaginarios con narrativas compartidas y dispositivos de cálculo. El cálculo desempeña un papel clave a la hora de desarrollar y poner a prueba los imaginarios, analizar los posibles escenarios y legitimar las estrategias; pero no puede proporcionar un único conjunto determinado de expectativas que pueda caracterizarse como exclusivamente racional. En un mundo de futuros inciertos no existe una estrategia óptima. Las expectativas de los agentes económicos son necesariamente contingentes y a menudo contienen un elemento de imaginación, la fuente última de la indeterminación en la economía.