Mujeres Filósofas en la Antigüedad
Se trata, este texto, de una crónica de las aportaciones que las mujeres han hecho a la más abstracta de las disciplinas intelectuales, la filosofía. Si rastreamos la historia de la filosofía hasta Hesíodo, sabemos que la filosofía, al menos en su forma escrita, atraía a los hombres desde al menos el siglo VIII a.C. El filosofar verbal es sin duda anterior a Hesíodo, pero sin un registro de esa historia oral, no sabemos ahora por cuánto. Hay constancia de que Pitágoras recibió sus principios estéticos de una mujer sacerdotisa-filósofa, Temistoclea, pero no se han encontrado más detalles sobre ella. Teano de Crotona, esposa de Pitágoras de Samos, pertenecía a una familia aristocrática y órfica. Existe un documento atribuido a ella, en el que discute la metafísica pitagórica, y hay registros de sus apotegmas a partir de los cuales podemos esbozar sus opiniones sobre el matrimonio, el sexo, las mujeres y la ética. Poco más se sabe de Teano, salvo que sus hijas Damo, Myia y Arignote también tenían fama de figurar entre los filósofos pitagóricos originales. Otras mujeres, entre ellas Fintys de Esparta, Aesara de Lucania, Perictione, Perictione II y Teano II fueron pitagóricas, pero vivieron varios siglos después que los miembros de la comunidad pitagórica original.