La economía verde es un enfoque económico que pretende lograr un desarrollo sostenible protegiendo al mismo tiempo el medio ambiente natural. Se basa en la idea de que las actividades económicas y el bienestar social deben equilibrarse con la conservación y preservación de los recursos naturales. La economía verde se centra en la adopción de prácticas y políticas que fomenten la eficiencia energética, el uso responsable de los recursos naturales, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la promoción de las energías renovables y la preservación de la biodiversidad. Su objetivo es favorecer la transición hacia una economía baja en carbono, estimular la innovación tecnológica y promover la creación de empleos verdes.