Historia Social de la Mujer
Como individuos, las mujeres han participado en esencialmente todas las actividades realizadas en las sociedades humanas. Sin embargo, como grupo, se ha identificado a las mujeres con funciones particulares que les han sido atribuidas por sus sociedades. Esos papeles se han presentado comúnmente como naturalmente vinculados a la fisiología de la mujer: la maternidad y el cuidado de los niños. Incluso en las sociedades en que se ha dado a la mujer responsabilidades y poder más amplios, los hombres han dominado normalmente la vida política formal. El surgimiento de clases, estados y religiones principales ha fortalecido universalmente el dominio masculino, y el auge del capitalismo ha fomentado esta tendencia. El desarrollo y la modernización han abierto nuevas posibilidades y nuevas funciones para la mujer en todo el mundo, pero también han socavado los recursos tradicionales de la mujer. En muchos países, los defensores de los valores familiares, religiosos y culturales tradicionales se oponen enérgicamente a la liberación de la mujer como una manifestación más de la dominación occidental. Si bien las necesidades de las mujeres en los distintos países varían, un número cada vez mayor de mujeres reconoce su necesidad de ser miembros plenos e iguales de la sociedad.