La importancia política del petróleo se debe, entre otras cosas, a la dependencia de los países exportadores de los ingresos y la dependencia de los países importadores de un combustible que se considera justamente la sangre de la economía moderna. Investigamos cómo la dependencia del petróleo afecta el comercio de armas entre países. Argumentamos que las economías dependientes del petróleo tienen incentivos para transferir armas a países ricos en petróleo para reducir su riesgo de inestabilidad y, como resultado, las posibilidades de interrupción en la industria petrolera. Empleamos modelos de gravedad del comercio de armas y estimamos el efecto de una dependencia petrolera tanto local como global. Surgen dos resultados clave. Primero, el volumen de transferencias de armas a un país específico se ve afectado por el grado de dependencia de su suministro de petróleo. En segundo lugar, la dependencia global del petróleo motiva la exportación de armas a países ricos en petróleo, incluso en ausencia de un intercambio bilateral directo de petróleo por armas. Nuestros resultados apuntan consistentemente hacia la conclusión de que el comercio de armas es una herramienta eficaz de la política exterior para asegurar y mantener el acceso al petróleo.