Hoy en día, en todo el mundo hay focos de tensión evidentes que pueden estallar en conflictos graves en cualquier momento en un futuro inmediato o lejano. Este estudio examina lo que la historia sugiere sobre las posibilidades y características futuras de la guerra y el lugar que merece el pensamiento sobre el conflicto en la formación de la estrategia estadounidense en las próximas décadas. El texto ofrece una perspectiva histórica para mostrar que el conflicto armado entre grupos políticos organizados ha sido el compañero constante de la humanidad y que Estados Unidos debe permanecer preparado para usar su poder militar para enfrentar un mundo inestable, incierto y conflictivo.
La entrada muestra que aunque los aspectos del conflicto humano no cambiarán independientemente de los avances tecnológicos o de la potencia de la computación, el carácter de la guerra está cambiando a un ritmo cada vez más rápido, con avances científicos que proporcionan nuevas y más complejas armas, medios de producción, comunicaciones, sensores y una miríada de otros inventos, todos ellos capaces de alterar el carácter del espacio de batalla de una forma inesperada. Explica por qué el pasado es crucial para comprender muchas de las posibilidades que están a la espera, así como para examinar el curso de la estrategia estadounidense y el desempeño militar en el futuro, y advierte que los resultados morales y humanos del fracaso de los políticos y líderes militares estadounidenses en reconocer las implicaciones del pasado ya son evidentes.