Bancos que son propiedad y están operados por naciones miembros, con objetivos de desarrollo. El mandato de los bancos regionales de desarrollo ha evolucionado a lo largo del tiempo, al igual que la justificación de la financiación del desarrollo. Son organizaciones multilaterales que movilizan la financiación del desarrollo hacia sus países miembros para promover el crecimiento, fomentar el desarrollo y reducir la pobreza. Actúan como intermediarios financieros, aprovechando los recursos de los mercados internacionales de capital que prestan en condiciones ventajosas a sus miembros, que a menudo tienen un acceso limitado y volátil a esos mercados. Cada uno de ellos ha acumulado un corpus de conocimientos económicos y técnicos. Dos características generales distinguen a los bancos regionales de las instituciones financieras privadas y de los donantes bilaterales, como se explica en el texto.