Comercio Triangular
Tiene varios significados en la historia del comercio. Si bien muchos están conscientes del comercio “triangular” de esclavos entre Europa, África y América en el siglo XVIII, pocas personas se dan cuenta de que el comercio asiático-europeo también fue fundamental para mantener el intercambio de esclavos humanos. Por ejemplo, los barcos franceses que llevaban productos europeos a Asia regresaron con carcasas y textiles indios valorados por los africanos occidentales. En la costa africana, los comerciantes intercambiaron estos productos asiáticos por esclavos que, a su vez, fueron enviados a las colonias francesas del Nuevo Mundo. El círculo se completó cuando el azúcar y otros productos de las Américas se cargaron a bordo y se enviaron a Francia. La relación comercial asiático-europea, como un paso fundamental en el comercio de esclavos en África, desempeñó un papel crucial en el desarrollo de una economía global integrada en la era moderna. El comercio triangular es una ruta comercial que antaño unía Francia, Nueva Francia y las Indias Occidentales. Introducido por el interventor francés Jean-Baptiste Colbert y aplicado a Canadá en 1667 por Jean Talon, intendente de Nueva Francia, el comercio triangular permitió a la colonia diversificar su economía y posicionarse en las grandes redes del comercio internacional. En la década de 1780, unos 97.000 esclavos al año eran enviados a América en más de 800 barcos negreros. La mayoría iban de África a las Indias Occidentales, donde se comerciaba con ellos a cambio de melaza. En Nueva Inglaterra, los colonos utilizaban la melaza para fabricar ron. Los mercaderes británicos completaron el triángulo de la miseria humana intercambiando ron por más esclavos. Esta historia económica abarca también la trata de esclavos y su abolición.