Horario de Trabajo Comprimido
Reducir las horas sin reducir el salario reavivaría un proyecto moral esencial pero largamente olvidado: hacer que la vida de los trabajadores sea menos trabajo. Ahora se quiere reducir los 5 días de trabajo a la semana, que a su vez ha sido una conquista social. El ritmo de trabajo de las primeras fábricas hizo que a finales de la década de 1820 se impulsara la jornada de 10 horas; los sindicatos, que ganaron fuerza en las décadas siguientes, lucharon por, como decía un eslogan popular, “ocho horas para el trabajo, ocho horas para el descanso, ocho horas para lo que queramos” más cerca del final del siglo. La semana laboral estándar en esa época seguía siendo de seis días, y el cambio a cinco se produjo gradualmente, a lo largo de décadas.