Feminismo Moderno
El siglo de las luces heredó la terminología de la filosofía política barroca, pero heredó también un montón de sabiduría femenina que no sabía bien cómo convalidar: el Peciosismo. Los salones, y en ello casi todos los ilustrados están de acuerdo, son deseables, entre otras cosas porque proponen un lugar en el que varones y mujeres pueden hablar, sin por ello abandonar el picante de la distancia entre los sexos; pero pueden hablar de cualquier cosa. Bentham, que siempre es tan claro, llega a alabar los juegos de cartas y mesa porque acaban con la bárbara costumbre de la separación de género.