La escuela de pensamiento conocida como estructuralismo tiene muchas vertientes. Las variantes más comunes son las saussureanas y chomskyanas, y las variantes Barthes-Hjelmslev de la lingüística, así como el psicoanálisis lacaniano. Las estructuras se componen típicamente de relaciones entre entidades en un espacio topológico; los rasgos se distribuyen con cierta regularidad; la estructura muestra superficie y profundidad, y sus términos se definen por ejes binarios de valor y la presuposición de relaciones diferenciales y de oposición. En cualquier caso, desde un criterio temporal, la Segunda Guerra Mundial armadura, que, a nivel del subsuelo, servía de sustentación a un edificio. Así pues, definimos al estructuralismo como un «movimiento filosófico, que busca en la realidad sus estructuras dinámicas y ocultas/inconscientes». El presupuesto metodológico fundamental, desde donde todos los métodos estructuralistas enraízan, es la reinterpretación de una teoría explicativa, desde unas claves de lectura distintas de las oficiales, cambiando a su vez las explicaciones oficiales que venían avaladas por dicha teoría ahora releída. Se comprenderá por qué los relectores estructuralistas siempre parten de una teoría anterior desde donde apoyar sus reinterpretaciones. Las teorías estructuralistas son precisamente esas nuevas explicaciones desde la relectura de una teoría que ya las explicaba. Estudia el parentesco y los mitos desde su relectura estructuralista del psicoanálisis de Freud y del marxismo de Marx. Todos los mitos son variantes de una misma estructura. Como todo y solo lo universal es natural, estamos ante dos muestras de lo primigenio natural humano desconocido, o ante el inconsciente estructural del espíritu humano, poseedor de un sistema categorial repetido en cada persona . Estudia al marxismo desde su relectura estructuralista de las obras de Marx. Aunque lecturas inocentes o esencialistas han tratado o de identificar ambos Marx, o de ensalzar al Marx joven, lo cierto es que el auténtico marxismo es el científico, siendo el ideológico un marxismo burgués. Se ha acusado (persona contra la que se dirige un procedimiento penal; véase más sobre su significado en el diccionario y compárese con el acusador, público o privado) reiteradamente al estructuralismo de ser antihumanista. El antihumanismo metodológico del estructuralismo se alza contra el peligro de antropologización del saber peligro de que nuestra idea del ser humano fundamente/avale nuestro saber peligro de que nuestra idea del ser humano determine un saber a la carta de los humanos . El estructuralismo, por tanto, no es, a priori, un antihumanismo. Respecto al discurso estructuralista, cabe seguir considerando que no todo humanismo es humano.