Perspectivas Filosóficas de la Migración
Este texto se ocupa de las perspectivas filosóficas de la migración. La migración forma parte de la condición humana, no es algo que pueda ser erradicado por la voluntad de los Estados. En el pasado, los Estados han adoptado puntos de vista muy diferentes sobre la migración en función de las condiciones económicas. Tres ideas clave que a menudo se piensa que otorgan a los Estados el derecho incondicional a controlar la migración no respaldan en realidad este derecho. Son las siguientes: La soberanía se basa en la relación entre el Estado y el ciudadano, no en el control de las fronteras. La democracia no debe imaginarse como un club. La cultura y la identidad nacionales no tienen por qué estar por encima de los intereses urgentes de los inmigrantes. Entretanto, el intento de controlar la inmigración ilegal, cuando ésta está impulsada por gradientes económicos, produce graves costes políticos y sociales. Estos incluyen: Arbitrariedad que socava el espíritu del Estado de Derecho. Consecuencias contraproducentes para el comportamiento de los inmigrantes y el impacto en los Estados, incluyendo la permanencia de los inmigrantes durante más tiempo o de forma más permanente de lo que hubieran hecho, y un mercado negro de trabajo que priva a los Estados de ingresos fiscales. Por lo tanto, los Estados deben reconocer los límites tanto de su poder como de sus derechos para controlar la migración, y la inmigración ilegal en particular.