Sacerdocio
Por muy virtuoso que sea el sacerdote, cuando celebra la Eucaristía en la forma prescrita, siempre se produce una transubstanciación, es decir, la transformación completa de la sustancia (véase más sobre este término en la presente plataforma digital) del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. Por otra parte, los sacramentos sólo tienen que ser administrados por un sacerdote en el caso de la Eucaristía, la Penitencia, la Unción de los enfermos, la Confirmación y la Ordenación (en los dos últimos casos, no se requiere la administración de los sacramentos). También se ocupará del Sacerdocio en el Derecho Canónico y el Estatuto Jurídico de los Ministros Sagrados.