Cuando vemos un aula en la que los niños son disruptivos y la instrucción está fracturada, se podría llegar a la evaluación de que la gestión del aula del profesor es mala. Este juicio, sin embargo, pasa por alto algunos componentes importantes, cubriendo los problemas con una frase sobrecargada en lugar de comprender que literalmente miles de pequeñas decisiones se suman a este cuadro total. ¿Hay confianza en las relaciones entre el profesor y los alumnos? ¿Tiene el profesor normas y procedimientos establecidos? ¿Se refuerzan sistemáticamente? ¿Conocen los alumnos los objetivos que persiguen? ¿Las expectativas se expresan con claridad? A menos que el observador haya visto varias aulas con las que comparar ésta que tiene problemas, es difícil identificar las grietas del sistema. Del mismo modo, se necesita un ojo experto para observar un entorno e identificar las áreas en las que el profesor y los alumnos se han puesto de acuerdo y están trabajando juntos hacia los objetivos finales. La invisibilidad es el sello de un sistema eficaz de gestión del aula. Es difícil identificar los pasos que se han dado para que la clase funcione eficazmente y casi imposible entender los acuerdos previos entre los miembros que hacen que la clase funcione sin problemas. La intención de este texto ha sido afinar la mirada del lector, hacer visible lo invisible, accesible y posible de promulgar. Por lo tanto, primero utilizamos una comparación poco precisa de las reuniones con las aulas para suscitar un debate sobre las características únicas de las aulas. A continuación, definimos la gestión de las aulas como las acciones que los profesores llevan a cabo para crear un entorno que apoye y facilite tanto el aprendizaje académico como el socio-emocional. Se revisan algunas áreas de acción para la gestión proactiva del aula. Las acciones que se llevan a cabo antes de la llegada de los estudiantes preparan el espacio físico, social y de instrucción en el que los estudiantes pronto entran. La preparación de las interacciones con los estudiantes una vez que llegan considera las relaciones emergentes con una clase de estudiantes y su instrucción. La anticipación de las reacciones al mal comportamiento de los alumnos prepara respuestas productivas e instructivas coherentes a las dificultades que surgen. Por último, se examinan sugerencias y puntos de debate para seguir estudiando y aplicando la investigación sobre la gestión del aula. En este texto, describimos las características únicas de las aulas que hacen necesaria la planificación proactiva, incluyendo el tiempo antes de la llegada de los estudiantes, una vez que los estudiantes han llegado, y una vez que se produce el mal comportamiento. También citamos las investigaciones que apoyan la acción de los profesores para desarrollar aulas que funcionen bien. Al mismo tiempo, abordamos las distintas necesidades de crear aulas centradas en el aprendizaje. Por último, se analizan las cuestiones y los debates actuales sobre la gestión de las aulas.