Se puede identificar la era de la observatio humanista y la del libro de texto institucional. Esta última abarcó los siglos XVII y XVIII. Estas obras contenían la mayoría de las innovaciones significativas en el estudio del derecho privado y la doctrina de su época. Este fenómeno fue evidente no sólo en casi toda Europa, incluida Inglaterra, sino también en América. Sobre todo, esto significa que los avances más importantes en la erudición jurídica se lograron en libros de texto y sistemas que se presentaban como concepciones de un sistema jurídico nacional. Las Institutas del jurista romano Gayo, aparecidas hacia el año 160 d.C., fueron el primer antecedente del libro de texto institucional como forma literaria. La obra estaba destinada a la educación jurídica y destacaba por la exhaustividad con la que consideraba todas las cuestiones esenciales, por su disposición clara y racional, así como por la facilidad con la que podía ser comprendida. Este ejemplo fue seguido por el emperador Justiniano (525-565) en el libro de texto oficial.