La gestión participativa (o de participación), también conocida como participación de los empleados o toma de decisiones participativa, fomenta la participación de los interesados a todos los niveles de una organización en el análisis de los problemas, la elaboración de estrategias y la aplicación de soluciones. Se invita a los empleados a participar en el proceso de adopción de decisiones de la empresa mediante la participación en actividades como la fijación de objetivos, la determinación de horarios de trabajo y la formulación de sugerencias. Otras formas de gestión participativa incluyen el aumento de la responsabilidad de los empleados (enriquecimiento del trabajo); la formación de equipos autogestionados, círculos de calidad o comités de calidad de vida y trabajo; y la solicitud de información mediante encuestas.