Método Historiográfico
El último punto de inflexión en el método histórico no provino de una ampliación de las fuentes ni de un cambio en su naturaleza, sino de una transformación de los postulados de la “crítica interna” y del uso de las fuentes. Mientras que la crítica de Seignobos postulaba un significado único y preciso para el texto, y evaluaba este significado en relación con la “realidad” externa a los actores, el historiador actual tiene en cuenta la pluralidad de significados que cada uno de los actores de una situación histórica atribuye al documento producido o interpretado. Las lecturas contradictorias que el molinero hereje Mennochio y su juez dan a los textos religiosos invocados por los acusados no son presentadas por el historiador italiano Carlo Ginzburg como una disputa sobre la verdad, sino que se convierten en un medio para comprender el sistema de representaciones de cada uno de los dos protagonistas. Reconocer el papel del inconsciente y aceptar las dimensiones contradictorias de la personalidad son elementos que han permitido abandonar una lectura racionalista, eurocéntrica y a veces anacrónica de la crítica interpretativa.