Organizaciones Complejas
La naturaleza organizativa del sistema es importante para la política y la gestión, especialmente cuando ella misma se ve afectada por la complejidad. En una revisión de la complejidad y el cambio organizativo, se señala que, de hecho, existe un gran consenso en que las organizaciones se enfrentan a niveles de cambio sin precedentes y que, por lo tanto, su capacidad para gestionar el cambio es de gran importancia. Sin embargo, a pesar de ello, el cambio organizativo ha demostrado ser muy difícil de lograr con éxito, con hasta un 80% de tasa de fracaso en 2005. Esto sugiere que la forma tradicional de ver y planificar el cambio organizativo es algo defectuosa, y que quizás la complejidad pueda ofrecernos alguna ayuda para mejorar este rendimiento. En lugar de que la gestión se base en la idea de crear un conjunto de operaciones de máxima eficacia que produzcan algún bien o servicio para un mercado concreto, la complejidad reconoce la realidad de la apertura, el cambio tanto en la situación de la oferta como en la de la demanda y la continua aparición de nuevas ideas, tecnologías y competidores.