Crisis de Deuda Soberana
La crisis de deuda es la situación en la que un país es incapaz de devolver su deuda pública. Un país puede entrar en una crisis de deuda cuando los ingresos fiscales de su gobierno son inferiores a sus gastos durante un periodo prolongado. La crisis de la deuda soberana que sacudió la zona euro a partir de 2009 fue el mayor desafío al que se han enfrentado hasta ahora los miembros de la UE y, en particular, sus estructuras administrativas. La recesión económica comenzó en Grecia y pronto se extendió para incluir a Portugal, Irlanda, Italia y España (colectivamente, el grupo llegó a ser conocido informalmente como “PIIGS”), amenazando la supervivencia de la moneda única. La crisis de la deuda había revelado peligrosas deficiencias en las medidas reguladoras que regían la economía compartida de la eurozona, sobre todo la falta de un mecanismo de aplicación de las normas fiscales que se esbozaron en el Tratado de Maastricht. Los líderes de la UE intentaron corregir esta situación con un nuevo pacto fiscal, firmado el 2 de marzo de 2012. El tratado obligaba a los signatarios a limitar los déficits públicos al 3% del PIB o enfrentarse a sanciones automáticas. Este texto también examina la naturaleza y la relevancia de las obligaciones extraterritoriales de los Estados en materia de derechos humanos (OEDH) en el ámbito de la deuda soberana.