Relaciones Internacionales de China en el Siglo XXI

Hoy en d√≠a, la legitimidad del PCC se basa en el consentimiento popular t√°cito: siempre que las reformas econ√≥micas que el gobierno ha dise√Īado sigan proporcionando tasas de crecimiento asombrosas y sirviendo a la clase media emergente, la legitimidad del PCC es en gran medida incuestionable. Con la condici√≥n de que el PCC siga funcionando bien, la expresi√≥n de las quejas populares se centra m√°s en situaciones espec√≠ficas en zonas concretas de China y todav√≠a no presenta un desaf√≠o coherente al principio subyacente del gobierno del PCC. Sin embargo, el mantenimiento de este sistema tiene claras implicaciones propagand√≠sticas, ya que los chinos se enfrentan hoy a una compleja red de contradicciones, como el de una econom√≠a abierta pero un sistema pol√≠tico cerrado. historia revela que el PCCh ha mirado m√°s all√° de China en busca de un modelo de c√≥mo moldear la opini√≥n p√ļblica. Adem√°s del Nuevo Laborismo, el Partido tambi√©n ha estudiado las obras extranjeras y, m√°s recientemente, Noam Chomsky. Se trata de nuevos enfoques conceptuales de la propaganda en China que se basan en formas no chinas e incluso no comunistas de entender las comunicaciones modernas, pero que reconocen que “Occidente” se dedica a la propaganda (igualando as√≠ el terreno de juego) y, en el caso de Chomsky, que los medios de comunicaci√≥n estadounidenses participan voluntariamente en los esfuerzos del gobierno por controlar la informaci√≥n. Esta atenci√≥n a las teor√≠as no chinas representa la adopci√≥n consciente de los m√©todos occidentales de control social y persuasi√≥n. El entorno posterior al SARS ha sido testigo de una clara falta de separaci√≥n entre la propaganda, las relaciones p√ļblicas y la diplomacia p√ļblica.

Política Exterior de China en el Siglo XXI

La arquitectura de la propaganda en China est√° firmemente arraigada en el sistema pol√≠tico, y su importancia viene sugerida por el hecho de que el cuadro responsable de supervisar la compleja y amplia organizaci√≥n de la propaganda es invariablemente un miembro del Politbur√≥ del Partido Comunista Chino (PCC). La propaganda se consider√≥ tan importante despu√©s de los acontecimientos de la Plaza de Tiananmen en 1989 que este cuadro se convirti√≥ en miembro del Comit√© Permanente del Politbur√≥, el “c√≠rculo interno” de la √©lite que toma las decisiones. La propaganda y el trabajo de pensamiento impregnan ahora todos los estratos de la sociedad china, y los medios de comunicaci√≥n reciben instrucciones muy claras del Departamento de Propaganda sobre las historias que deben enfatizar, las que deben restar importancia y las que no deben seguirse en absoluto. Los cuadros de Propaganda son los “o√≠dos, ojos y lengua” (ermu houshe) del Partido; no s√≥lo difunden informaci√≥n, sino que tambi√©n se ocupan de escuchar, comprender y comunicar la opini√≥n p√ļblica para que el Partido pueda orientarla y gestionarla mejor. De hecho, es posible argumentar que la propaganda en China es hoy mucho m√°s crucial que en cualquier otro momento del pasado.

Propaganda en la Educación

Mientras las generaciones de educadores siguen adoptando y ampliando los aspectos de la justicia social y la pedagog√≠a cr√≠tica y previendo las muchas variaciones de la hegemon√≠a y los usos de la propaganda en las aulas, no hay que esperar la resoluci√≥n definitiva del adoctrinamiento y la propaganda en las escuelas. Sin embargo, al “rechazar cualquier falsa postura de certeza”, bien puede haber una reconciliaci√≥n entre las fuerzas culturales, ideol√≥gicas, econ√≥micas y sociales m√°s amplias de la sociedad para que los estudiantes, los profesores y los administradores puedan empezar a crear comunidades escolares m√°s reflexivas que honren la deliberaci√≥n democr√°tica y aborden las tensiones hegem√≥nicas que est√°n profundamente arraigadas en la estructura de la educaci√≥n.

Aspectos Culturales de Estados Unidos durante la Guerra Fría

Este texto se ocupa de algunos aspectos culturales de Estados Unidos durante la Guerra Fr√≠a, incluyendo el uso de los libros con fines de propaganda. ¬ŅEra Franklin Books Programs Inc. una organizaci√≥n de propaganda? Los hombres de Franklin Books insistieron en que no lo era. Su negativa a aceptar lo que Smith llamaba “la idea americana del comunismo (real o imaginario)” la puso en desacuerdo con sus supuestos socios en el gobierno desde el principio, y comprometi√≥ su capacidad de funcionamiento hasta el poco glorioso final. Los esc√©pticos podr√≠an argumentar, por supuesto, que la asistencia t√©cnica -incluso cuando se dirige a una cultura editorial aut√≥ctona- era en s√≠ misma una estratagema informativa. La econom√≠a pol√≠tica de una determinada cultura impresa contribuye a determinar la naturaleza del discurso que fluye a trav√©s de ella, y la propia noci√≥n de un circuito de comunicaciones “moderno” es en s√≠ misma ideol√≥gica. Franklin ciertamente trabaj√≥ para crear un marco de estilo occidental -incluyendo un mercado viable- dentro del cual se llevar√≠a a cabo la producci√≥n, distribuci√≥n y consumo de libros a nivel local y regional. El programa form√≥ a tip√≥grafos, impresores, editores, dise√Īadores y libreros (a veces en centros regionales, a veces en Estados Unidos), y en algunos pa√≠ses (especialmente Ir√°n y Afganist√°n) invirti√≥ sumas considerables en instalaciones de impresi√≥n, papel y encuadernaci√≥n. Recurri√≥ a la experiencia de acad√©micos, editores, libreros y bibliotecarios estadounidenses (y expatriados de Oriente Medio) para crear los amplios cat√°logos de libros disponibles de los que los directores de ultramar seleccionaban los t√≠tulos para traducir (Smith a Claude Hawley, 11 de abril de 1955, caja 16, carpeta 10). Y aunque Franklin se enorgullec√≠a de contar con expertos locales, la organizaci√≥n eleg√≠a cuidadosamente a sus “locales”. En Ir√°n, por ejemplo, la oficina de Franklin abri√≥ inmediatamente despu√©s del asesinato de Mohammad Mossadegh, patrocinado por la CIA, y disfrut√≥ de d√©cadas de acogedor patrocinio por parte del Sha y su familia, varios de los cuales tradujeron y/o escribieron introducciones para los vol√ļmenes de Franklin. Franklin Books no apoyaba los movimientos revolucionarios de autodeterminaci√≥n nacional; sus miembros buscaban combatir el comunismo y ayudar a abrir mercados para los libros estadounidenses. En el contexto de la Guerra Fr√≠a, semejante amalgama de sentimientos y pr√°cticas s√≥lo pod√≠a dar lugar a una cosa, y la llamamos “propaganda”. Al igual que la mayor parte de los libros distribuidos a trav√©s de los programas aqu√≠ analizados, la correspondencia, los memorandos y los informes a trav√©s de los cuales los bur√≥cratas de las relaciones culturales de la Guerra Fr√≠a negociaron entre s√≠, con socios privados y con sus superiores dentro de las estructuras de poder del Estado son bastante aburridos. Pero abrazar el funcionamiento cotidiano de las instituciones sobre el terreno puede ser la forma m√°s segura que tenemos de entender realmente las complejidades de la “propaganda”. Y tal movimiento es necesario. El ejemplo de los Programas del Libro de Franklin ilustra que las comunicaciones nunca son un√≠vocas o unilaterales, incluso cuando el Estado pretende que lo sean. Al prestar atenci√≥n a la disonancia -el desacuerdo- dentro de los reg√≠menes de comunicaci√≥n oficiales, en lugar de centrarnos en sus productos finales aparentemente sin fisuras, obtenemos una imagen m√°s precisa del desordenado funcionamiento del poder. Con m√°s precisi√≥n, tal vez, podamos comprender mejor c√≥mo intervenir en el ejercicio del poder.

Expresiones Culturales Durante la Guerra Fría

Este texto se ocupa de las Expresiones culturales durante la Guerra Fr√≠a , y el papel que jug√≥ la lectura y los libros en la propaganda de aquellos a√Īos. Es en parte la fluidez de argumentos como los de Ninkovich lo que subvierte tal lectura. Si bien observar los intercambios interculturales a trav√©s de tales prismas puede ofrecer tanto comprensi√≥n como placer, he intentado aqu√≠ argumentar en contra de tal sobredeterminaci√≥n interpretativa. Una de las cosas que hizo que los medios de comunicaci√≥n lentos parecieran menos potentes a los ojos de los guerreros fr√≠os serios fue su relativa modestia. Como describe Nicholas Cull, las “bibliotecas y centros culturales de la USIA atra√≠an poca atenci√≥n a menos que se abrieran, se cerraran o se quemaran en un mot√≠n” (2008, xvii). Esta escala humana ofrece al historiador una oportunidad √ļnica: trabajando a trav√©s de los programas de libros del per√≠odo, podemos repoblar la fr√≠a e impersonal m√°quina de propaganda que, seg√ļn Ninkovich, se hizo cargo de la tarea de las relaciones culturales en 1950, y ver que los hombres de buena voluntad siguieron siendo una presencia dentro de ella. Como los propios libros, fueron marginados, pero no desaparecieron. Los burdos despliegues de la cultura que Ninkovich relata se produjeron, y en conjunto probablemente dominaron el mundo del intercambio cultural. Pero algunas movilizaciones informativas del libro, como los programas de donaci√≥n de libros entre el sector p√ļblico y el privado, siguieron estando arraigadas en creencias culturalistas serias. Igualmente importante, el ejemplo de Franklin Books demuestra no s√≥lo que la “cultura” a√ļn pod√≠a ponerse al servicio del internacionalismo liberal, sino tambi√©n que para algunos practicantes, la cultura se convirti√≥ en una forma (ir√≥nicamente) de pensar por primera vez en las realidades materiales de la producci√≥n cultural fuera de las fronteras de Occidente. En el caso de Franklin, un compromiso inicialmente bastante convencional evolucion√≥ hasta convertirse en una colaboraci√≥n transcultural que desaf√≠a el encasillamiento f√°cil como propaganda culturalista o informativa. Esta colaboraci√≥n no estuvo exenta de problemas, incluso se puede decir que fue un fracaso. Sin embargo, para hacer tales juicios, primero debemos ver a Franklin, y para ello debemos resistir la seductora atracci√≥n de la narrativa de Ninkovich sobre el declive del arte hacia la publicidad, de la cultura hacia la informaci√≥n. Cuando leemos las historias institucionales de la “propaganda” a contrapelo, estos contraejemplos pueden aparecer de repente.

Propaganda

Propaganda, difusi√≥n de ideas e informaci√≥n con el fin de inducir o intensificar actitudes y acciones espec√≠ficas. Dado que la propaganda con frecuencia va acompa√Īada de distorsiones de los hechos y de llamamientos a la pasi√≥n y a los prejuicios, a menudo es considerada como falsa o enga√Īosa. El historiador cinematogr√°fico alem√°n Martin Loiperdinger argument√≥ en una ocasi√≥n que tendr√≠a sentido llamar “propaganda” a las pel√≠culas de no ficci√≥n de las dos primeras d√©cadas del siglo XX antes de decidir sus subcategor√≠as y g√©neros.

Radio en la Guerra

Este texto se ocupa del uso de la radio en la guerra con fines de propaganda. Adem√°s, narra la historia poco conocida de la cooptaci√≥n brit√°nica-estadounidense de la emisora de onda corta WRUL Boston en 1940-1941 y su transformaci√≥n encubierta, primero, en portavoz de la propaganda antiaislacionista brit√°nica y, despu√©s, en la emisora fundadora de la Voz de Am√©rica (VOA), el primer aparato de propaganda internacional organizado de Estados Unidos. En julio de 1941, la CIAA firm√≥ un acuerdo con la WRUL por m√°s de 700 horas de emisi√≥n con un coste de 200.000 d√≥lares, y abri√≥ sus propias oficinas de producci√≥n radiof√≥nica en Nueva York bajo la direcci√≥n de Pat Weaver (que m√°s tarde se convertir√≠a en presidente de la NBC), en gran parte para programas dirigidos a Latinoam√©rica, pero tambi√©n para programas sobre Latinoam√©rica dirigidos al p√ļblico nacional.

Propaganda de Guerra de la BBC

Este texto se ocupa del surgimiento del Servicio Imperio de la British Broadcasting Corporation (BBC), como uno de los esfuerzos transnacionales de radiodifusión más poderosos y bien desarrollados de la preguerra, y luego, más específicamente, en su Servicio Norteamericano (NAS), lanzado en 1940, que proporcionó un modelo para los esfuerzos tardíos de Estados Unidos por aprovechar la radio para los objetivos nacionales.

Propaganda Soviética

Propaganda Sovi√©tica Este elemento es una expansi√≥n del contenido de los cursos y gu√≠as de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y an√°lisis sobre este tema. Nota: La importancia de la formaci√≥n de la percepci√≥n y la manipulaci√≥n de la opini√≥n se estudia en numerosos textos de esta plataforma, incluido la historia de la propaganda y la … Leer m√°s

Cine Propagandístico

Este texto se ocupa del cine propagand√≠stico y su historia. Exist√≠a un problema clave de las pel√≠culas promocionales o de propaganda: el car√°cter probatorio de las im√°genes. De ah√≠ la b√ļsqueda de un uso m√°s manejable del comentario, en forma de la narraci√≥n en off, distanciada y externa, en tantos documentales de la √©poca, que hoy nos parece una editorializaci√≥n pesada -conocida popularmente como la “voz de Dios”- que generalmente pone las im√°genes a merced de las palabras. Despu√©s de la Segunda Guerra Mundial, cuando la grabaci√≥n de sonido port√°til permiti√≥ el sonido directo, algunos cineastas como Peter Greenaway (que en su d√≠a fue empleado de la Oficina de Informaci√≥n brit√°nica, la unidad de propaganda del gobierno) parec√≠an burlarse de la voz en off al socavarla o distanciarla ir√≥nicamente. Obras americanas como como Spain in Flames o Heart of Spain, su pel√≠cula tambi√©n deb√≠a servir a fines propagand√≠sticos espec√≠ficos de reunir a la opini√≥n p√ļblica estadounidense en torno a la causa republicana, romper la pol√≠tica de no intervenci√≥n de Estados Unidos y levantar el embargo de armas impuesto por el Congreso. El hecho de que Hemingway sonara como Henry Fonda fue una ventaja a√Īadida: dos celebridades por el precio de una. Por otro lado, una pel√≠cula pro-franquista como Die Geissel der Welt (El azote del mundo, 1936), de Carl Junghans, tuvo dificultades en Alemania, porque Goebbels la consideraba “demasiado comunista”. Prescindiendo del director, el material fue reeditado, con un nuevo comentario, y retitulado Helden in Spanien (H√©roes en Espa√Īa). No lleg√≥ a los cines hasta que termin√≥ la Guerra Civil espa√Īola, en 1939. Sin embargo, como pel√≠cula de montaje y recopilaci√≥n con claros objetivos de propaganda partidista, la pel√≠cula de Junghans observaba en gran medida las mismas normas estil√≠sticas que Tierra espa√Īola de Ivens y era igual de vulnerable a la manipulaci√≥n en el montaje, lo que sugiere que ambas pel√≠culas deben ser consideradas como “propaganda” o que las pel√≠culas de montaje de cualquier sesgo y mensaje deben diferenciarse por criterios distintos a los de llamar “po√©ticas” a las recopilaciones de izquierdas y “demag√≥gicas” a las de derechas.

Historia del Uso de la Propaganda en el Cine

Este texto se ocupa de la historia del uso de la propaganda en el cine, y su utilización como instrumento de propaganda (política) y manipulación ideológica.

Orígenes de la Psicología Publicitaria

Entre las d√©cadas de 1930 y 1950, un conjunto √ļnico de fuerzas se uni√≥ para forjar un paisaje comunicativo y cultural de car√°cter e influencia fuertemente propagandista y m√°s tarde publicitario. Aunque sus objetivos eran radicalmente diferentes, la propaganda fascista nazi de los a√Īos 30 y principios de los 40 y la publicidad y la cultura de consumo estadounidenses de los a√Īos 50 ten√≠an mucho m√°s en com√ļn de lo que uno podr√≠a (y le gustar√≠a) pensar. Cada una de ellas era un esfuerzo dedicado y concertado para poner orden en el caos, y cada una de ellas compart√≠a profundas ra√≠ces en la teor√≠a psicoanal√≠tica freudiana. Dar sentido a la confusi√≥n, convertir la irracionalidad en raz√≥n y transformar la diversidad en unidad fueron los puentes ideol√≥gicos que sustentaron gran parte de la din√°mica social, pol√≠tica y econ√≥mica de la sociedad occidental en el transcurso de estas tres d√©cadas.

Edad de Oro de la Publicidad

Este texto se ocupa de la edad de oro de la publicidad (buena parte de este √©xito tuvo lugar en los a√Īos 50) y las caracter√≠sticas de la publicidad en Estados Unidos durante esa √©poca. Si hab√≠a alg√ļn hilo com√ļn que un√≠a las muchas hebras de la propaganda de masas, y parece que lo hab√≠a, era el objetivo compartido de crear alg√ļn tipo de orden a partir de alg√ļn tipo de caos. El “desorden” en todas sus formas era el principal enemigo de los propagandistas, algo que ten√≠a que ser reducido e idealmente eliminado para maximizar las probabilidades de √©xito, sea cual sea la empresa concreta. La estabilidad, la estandarizaci√≥n y la uniformidad eran los aliados cercanos de la propaganda de masas, que a su vez conduc√≠an a los objetivos finales de consenso, conformidad y control. Con Facebook y Twitter, el caos puede haber ganado el d√≠a de las comunicaciones, pero fue el orden que se logr√≥ a trav√©s de la propaganda de masas lo que signific√≥ el verdadero poder a medida que la modernidad se acercaba.

Placer en la Manipulación Ideológica

La propaganda fascista fue sólo un descendiente histórico de las nuevas técnicas de propaganda desarrolladas por los británicos en la Primera Guerra Mundial, y aunque la evolución de la propaganda en el siglo XX reflejó efectivamente un cambio cultural más amplio hacia la imagen visual, los espectáculos de la propaganda nazi no proporcionan una base adecuada para generalizar sobre la propaganda. Con el auge de la sociedad de la información en el siglo XX y la creciente dependencia de todos los gobiernos, especialmente de las democracias, del apoyo de las masas, la propaganda se convirtió en un fenómeno intermedial y transnacional. Por lo tanto, cualquier relato sobre el papel del placer en la propaganda debe pensar más allá de los fundamentos proporcionados por la Escuela de Frankfurt. Aquí y en otras partes relacionadas de esta plaataforma se examina el lugar del placer en los estudios de propaganda y la manipulación ideológica.

Papel Pedagógico de la Propaganda

Papel Pedag√≥gico de la Propaganda Este elemento es una expansi√≥n del contenido de los cursos y gu√≠as de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y an√°lisis sobre este tema. Papel Pedag√≥gico de la Propaganda y Proselitismo Religioso Este elemento es una expansi√≥n del contenido de los cursos y gu√≠as de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y an√°lisis sobre … Leer m√°s