Colonización de Asia

Este texto se ocupa de los motivos, caracter√≠sticas y consecuencias de la colonizaci√≥n de Asia, cuyos pueblos eran muy distintos de los de √Āfrica, y por ello su colonizaci√≥n tambi√©n. En el siglo XIX, las diversas oficinas exteriores europeas se dedicaron no s√≥lo a disputarse con los brit√°nicos las regiones salvajes y subdesarrolladas de la superficie del mundo, sino tambi√©n a trocear los populosos y civilizados pa√≠ses de Asia como si estos pueblos, tambi√©n, no fueran m√°s que materia prima para la explotaci√≥n europea. El imperialismo interiormente precario, pero exteriormente espl√©ndido de la clase dominante brit√°nica en la India, y las extensas y rentables posesiones de los holandeses en las Indias Orientales, llenaron a las clases dominantes y mercantiles de las Grandes Potencias rivales con sue√Īos de glorias similares en Persia, en el Imperio Otomano en desintegraci√≥n, y en M√°s India, China y Jap√≥n. Los b√≥xers se volvieron m√°s y m√°s amenazantes para los europeos en China. Se intent√≥ enviar m√°s guardias europeos a las legaciones de Pek√≠n, pero esto s√≥lo precipit√≥ las cosas. El ministro alem√°n fue abatido en las calles de Pek√≠n por un soldado de la Guardia Imperial. El resto de los representantes extranjeros se reunieron e hicieron una fortificaci√≥n de las legaciones mejor situadas y soportaron un asedio de dos meses. Una fuerza aliada combinada de 20.000 personas al mando de un general alem√°n march√≥ entonces hasta Pek√≠n y relev√≥ las legaciones, y la emperatriz huy√≥ a Sian-fu, la antigua capital de Taitsung en Shensi. Algunas de las tropas europeas cometieron graves atrocidades contra la poblaci√≥n civil china. Esto nos lleva al nivel de 1850, digamos. Sigui√≥ la anexi√≥n pr√°ctica de Manchuria por parte de Rusia, una disputa entre las potencias, y en 1904 una invasi√≥n brit√°nica del T√≠bet, hasta entonces un pa√≠s prohibido. Pero lo que no aparec√≠a en la superficie de estos acontecimientos, y lo que hac√≠a que todos estos eventos fueran fundamentalmente diferentes, era que China conten√≠a ahora un n√ļmero considerable de personas capaces que ten√≠an educaci√≥n y conocimientos europeos. La insurrecci√≥n de los b√≥xers amain√≥, y entonces la influencia de este nuevo factor comenz√≥ a aparecer en las conversaciones sobre una constituci√≥n (1906), en la supresi√≥n del consumo de opio y en las reformas educativas.

Interpretaciones de la Conquista

La conquista es un tipo de violencia fundacional, de hecho quiz√°s el tipo paradigm√°tico. Es fundacional en la medida en que introduce una ruptura pol√≠tica, lo que Maquiavelo ha llamado “nuevos modos” y “nuevos √≥rdenes”. Las conquistas inauguran nuevos derechos y obligaciones; con frecuencia borran las costumbres y convenciones pol√≠ticas, jur√≠dicas y sociales y consagran nuevos privilegios y autoridades. Por cada narraci√≥n de triunfo y esperanza contada por el conquistador hay una contra-narrativa de derrota y desesperaci√≥n contada por el conquistado. Foucault describe los discursos de conquista que surgieron en la Inglaterra y la Francia del siglo XVII como contrahistorias que desaf√≠an la unidad del Estado soberano y la universalidad de la ley. En opini√≥n de Foucault, los relatos ingleses sobre la conquista normanda y los franceses sobre c√≥mo los francos sometieron a los galos funcionaron como impugnaciones de los discursos pol√≠ticos hegem√≥nicos ingl√©s y franc√©s. Estos relatos de conquista desafiaron las representaciones oficiales del Estado y el derecho hasta el punto de hacer que la sociedad estuviera marcada por una divisi√≥n binaria entre conquistadores y conquistados. Las acciones de los conquistadores espa√Īoles en Am√©rica han sido enjuiciadas desde enfoques muy distintos, como expone este texto. La conquista tambi√©n justifica la rebeli√≥n y la insubordinaci√≥n y que, a partir del siglo XVII, ofrece un esquema interpretativo para contar un relato alternativo. Tras la conquista de M√©xico y otras tierras americanas por parte de Espa√Īa, estos acontecimientos inspiraron libros, pinturas y otros registros hist√≥ricos y art√≠sticos. En esta secci√≥n se encuentran materiales que ilustran estas interpretaciones. Algunos de estos art√≠culos destacan los esfuerzos de Bartolom√© de las Casas (1474-1566), uno de los primeros historiadores espa√Īoles y misionero dominico en Am√©rica, por persuadir al Imperio espa√Īol de que los pueblos ind√≠genas merec√≠an un trato humano. Tambi√©n se presentan las espectaculares pinturas de la Conquista de M√©xico creadas en el siglo XVII, que captan el dramatismo del encuentro original tal y como lo imaginaron e interpretaron los artistas 150 a√Īos despu√©s.

Rusia Asi√°tica

A lo largo de la historia rusa, los observadores nacionales y extranjeros han buscado definir las similitudes y diferencias entre Rusia y Asia, combinando geograf√≠as simb√≥licas y f√≠sicas, a menudo como un corolario de la relaci√≥n de Rusia con Europa. Tanto los conceptos como las l√≠neas fronterizas cambiaron a medida que el estado ruso se expandi√≥ desde el siglo XV en adelante, desde una peque√Īa base territorial en el Alto Volga al sur y al este, para incorporar territorios habitados por pueblos asi√°ticos. La conquista fue acompa√Īada por patrones desiguales de colonizaci√≥n e intentos err√°ticos de conversi√≥n a la ortodoxia y la rusificaci√≥n. (Tal vez sea de inter√©s m√°s investigaci√≥n sobre el concepto). Estos procesos variaron en encuentros con diferentes poblaciones y paisajes a lo largo de cuatro fronteras principales, Pre-Volga y Siberia, la Estepa p√≥ntica, Transcaucasus y Trans Caspia. En 1914, el Imperio ruso era un estado multinacional que no hab√≠a resuelto los problemas fundamentales de su autopercepci√≥n como civilizaci√≥n o la estabilidad de su gobierno.