Este texto se ocupa de las enfermedades infecciosas/contagiosas. Las Leyes de Enfermedades Contagiosas (1864, 1866, 1869), en Gran Bretaña, se introdujeron para combatir la alta incidencia de enfermedades de transmisión sexual en el ejército y la marina británicos, registrando y examinando a la fuerza a todas las prostitutas que trabajaban en determinadas ciudades de guarnición y puertos navales. En 1869 se puso en marcha una campaña de derogación, liderada por la Asociación Nacional de Damas, que argumentaba que la regulación estatal era moralmente injusta al dirigirse a las prostitutas mientras garantizaba el anonimato y la salud de sus clientes masculinos. La campaña de derogación, que duró 16 años (las Leyes ueron finalmente abolidas en 1886), fue notable por el protagonismo de las mujeres dentro del movimiento, que no sólo impugnaron los supuestos culturales sobre la prostitución y la sexualidad femenina de la clase trabajadora, sino que desafiaron el ideal femenino de pureza sexual de mediados de la época victoriana.