▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Política Exterior China desde 2013

Desde que Xi Jinping se convirtió en líder, la política exterior china ha pasado de la cautela ante el riesgo a la “ensoñación” optimista sobre un mundo mejor en el que China habrá recuperado el lugar que le corresponde. Mientras que hace 20 años China solía decir “no”, o en el mejor de los casos “quizás”, a la comunidad internacional, ahora quiere decir “sí”, aunque sin limitarse a consentir la hegemonía occidental. Un comentarista chino ha sugerido que China debería convocar una cumbre de todos los países que acepten participar en la la iniciativa “un cinturón, una ruta” para presionar también a favor de cambios más amplios en la gobernanza mundial. Hace un gran juego con el hecho de que su visión de un futuro y mejor orden mundial (o global) se basa en el compromiso de evitar las políticas hegemónicas de Estados Unidos y, en su lugar, desarrollar una comunidad más “democrática” en la que todas las naciones ejerzan su derecho a hacer una contribución adecuada a la gobernanza mundial, y en la que todas sean tratadas por igual, independientemente de su tamaño. China minimiza abiertamente el uso de la presión para impulsar la cooperación; en cualquier caso, carece de recursos a la escala estadounidense para hacerlo. Por ello, China espera que los demás Estados estén por encima de sus posibles intereses personales. Sin embargo, todo lo que se dice sobre soluciones de desarrollo global en las que todos salen ganando supone que otros Estados comparten el cálculo de China sobre lo que significa “ganar”. De hecho, no es difícil pensar en obstáculos. ¿Qué hay de la posibilidad de, utilizando un dicho chino común, “la misma cama, diferentes sueños” (tong chuang, yi meng)? No todos los problemas son susceptibles de soluciones “win-win”. Algunos son de suma cero. Por ejemplo, una de las dimensiones del escenario esbozado para la Ruta de la Seda Marítima es la expectativa de que ésta conduzca a una comunidad económica asiática más integrada, que incluya a los Estados del sudeste asiático. Sin embargo, es cuanto menos cuestionable que se pueda contar con esos Estados para que sigan esta tendencia, aunque pueda conducir a un mayor comercio, cuando algunos de ellos están cada vez más preocupados por la postura intransigente de China en sus reivindicaciones territoriales marítimas. Este texto se centra en primer lugar en la campaña para hacer realidad el “sueño de China”, que se convirtió en el tema interno dominante de la administración de Xi Jinping durante sus dos primeros años, con el objetivo de restaurar la legitimidad ideológica y el atractivo del PCCh, y de aumentar su confianza en sí mismo. A continuación, se examinará la iniciativa “un cinturón, una ruta”, la principal innovación de la política exterior de Xi, que representa el intento de su administración de sentar las bases de una política exterior a largo plazo más activa y distintiva.

Irangate

Irangate o Iran-contra es el nombre popular por el que es conocido el escándalo político ocurrido en Estados Unidos en 1985 y 1986. La política exterior estadounidense fue objeto de escrutinio durante el asunto Irán-Contra de la década de 1980. El gobierno de Reagan vendió armas a los contrarrevolucionarios, o “contras”, en Irán a cambio de la liberación de rehenes. El gobierno luego mintió al público sobre la razón del envío. Zinn describe el asunto Irán-Contra como un ejemplo de la “doble línea de defensa” del gobierno: negar la verdad y luego “investigar, pero no demasiado”. Otra línea de defensa es la “negación plausible”, en la que un alto funcionario niega su participación en un escándalo y culpa a sus subordinados. Hubo muchos otros casos en los que el gobierno americano violó sus propias leyes para obtener beneficios en el extranjero en esos años.

Política Exterior de China en el Siglo XXI

La arquitectura de la propaganda en China está firmemente arraigada en el sistema político, y su importancia viene sugerida por el hecho de que el cuadro responsable de supervisar la compleja y amplia organización de la propaganda es invariablemente un miembro del Politburó del Partido Comunista Chino (PCC). La propaganda se consideró tan importante después de los acontecimientos de la Plaza de Tiananmen en 1989 que este cuadro se convirtió en miembro del Comité Permanente del Politburó, el “círculo interno” de la élite que toma las decisiones. La propaganda y el trabajo de pensamiento impregnan ahora todos los estratos de la sociedad china, y los medios de comunicación reciben instrucciones muy claras del Departamento de Propaganda sobre las historias que deben enfatizar, las que deben restar importancia y las que no deben seguirse en absoluto. Los cuadros de Propaganda son los “oídos, ojos y lengua” (ermu houshe) del Partido; no sólo difunden información, sino que también se ocupan de escuchar, comprender y comunicar la opinión pública para que el Partido pueda orientarla y gestionarla mejor. De hecho, es posible argumentar que la propaganda en China es hoy mucho más crucial que en cualquier otro momento del pasado.

Actores Internacionales

El Estado ha sido considerado durante mucho tiempo como el actor más importante en la escena mundial, la “unidad” básica de la política global. Su predominio se deriva de su jurisdicción soberana. Como los Estados ejercen un poder indiscutible dentro de sus fronteras, operan, o deberían operar, como entidades independientes y autónomas en los asuntos mundiales. Sin embargo, el Estado está amenazado, quizás como nunca antes. En particular, la globalización, en sus formas económicas y políticas, ha conducido a un proceso de retroceso del Estado, llegando a conformar lo que algunos llaman el Estado post-soberano. Otros, sin embargo, sostienen que las condiciones de flujo y transformación subrayan que la necesidad del orden, la estabilidad y la dirección que (posiblemente) sólo el Estado puede proporcionar es mayor que nunca. ¿Están los Estados en declive, o están en un proceso de renacimiento?

Política Exterior de la UE

Este texto se ocupa de la Política Exterior de la Unión Europea. Aquí adoptamos una visión amplia de la política exterior de la UE, que definimos como el ámbito de las políticas europeas que se dirige al entorno exterior con el objetivo de influir en dicho entorno y en el comportamiento de otros actores dentro de él, para perseguir intereses, valores y objetivos. Considerando la UE como un sistema político en constante evolución, esta plataforma, en muchos casos, discute las oportunidades y las limitaciones a las que se enfrenta la UE para desarrollar una auténtica política exterior y convertirse en un actor global de pleno derecho. Examina lo que puede significar la UE en la política internacional, cómo pretende contribuir a configurar el orden mundial (o global) y qué consigue realmente. También abre la “caja negra” de la UE: examina cómo funciona la UE internamente cuando actúa internacionalmente y qué consecuencias tiene esto para la actuación exterior de la UE. El texto ofrece una visión general de los principales ámbitos de la política exterior de la UE, sus retos y deficiencias, sus fuerzas motrices, así como la dinámica política que hay detrás.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.