Arabia Saudí
Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este Arabia Saudí. [aioseo_breadcrumbs]
Visualización Jerárquica de Arabia Saudí
Geografía > Geografía económica > Países del CCG
A continuación se examinará el significado.
¿Cómo se define? Concepto de Arabia Saudí
Véase la definición de Arabia Saudí en el diccionario.
Arabia Saudí
Exposición que realiza la enciclopedia Rialp sobre arabia saudí:(al-‘arabiyya Al-sa’iidiyya). Social y políticamente, Arabia Saudí sigue viviendo en pleno feudalismo. Se ha querido atribuir tal situación a la vigencia de la ley coránica, erigida en norma suprema de su sociedad, e -incluso- en razones de Estado, sin advertir que su configuración socio-política se debe, fundamentalmente, a los intereses económicos que ligan a la casa gobernante con las grandes empresas petrolíferas del Oriente Medio, especialmente con las inglesas.
Cuando ‘Abd al ‘Azm Ibn Salud, descendiente de los gobernantes del Nald y de los jefes wahabíes, logró la unidad territorial antes de que se descubrieran los yacimientos petrolíferos, concedió vital importancia al asentarhiento de la población en colonias agrícolas-ganaderas, a cuyos habitantes otorgó importantes mejoras sociales, distribuyendo tierras, ganados y aperos de labranza, quebrando -de este modo- el poderío de las tribus nómadas. A pesar de todo, su régimen no sobrepasó los límites del paternalismo ni logró poner fin a los acuciantes problemas de educación y sanidad. Su hijo y sucesor, Ibn Sa’ud, no tuvo iguales aspiraciones, limitándose a ser una especie de intermediario de las compañías petrolíferas, un autócrata ilustrado a quien correspondió institucionalizar la monarquía, de carácter absoluto, dividida en dos virreinatos, Náyd y Hiyáz, con sus respectivas capitales en Riyád y La Meca.
Virtualmente, dentro de este orden político-social, la mayoría de los habitantes carece de todo derecho político. La Constitución promulgada en febrero de 1961 prevé la instauración de órganos representativos de carácter democrático, mas no ha sido aplicada y el rey ejerce el poder legislativo en colaboración con los colegios tradicionales, y el ejecutivo con ayuda de los ministros nombrados por 61 y ante quien son únicamente responsables.Entre las Líneas En noviembre de 1964 fue abolido el cargo de primer ministro, tras la dimisión del rey Sa’ñd, haciéndose cargo del poder el príncipe Faysal, quien ha iniciado la modernización del país.
No existen partidos políticos. Las principales ciudades y poblaciones se rigen por consejos municipales y tribales. La ley, la coránica es administrada por tribunales religiosos.Entre las Líneas En el país sigue conservándose cierto grado de esclavitud de la que, antes de constituirse en nación, fue pionero.
Su Economía en la Literatura
La revista “Libros de Empresa y Economía” publicó una reseña sobre el libro “Blood and Oil” y el libro “Twilight in the Desert”:
“En el decenio de los noventa, tras la caída del muro de Berlín, la cuestión energética vuelve a un primer plano de la política internacional. El fuerte crecimiento de la demanda mundial (o global) de crudo liderado por China, la continua inestabilidad en Oriente Medio, las nuevas oportunidades energéticas surgidas a raíz de la apertura del espacio soviético (el mar Caspio), la disminución de la producción de petróleo en los países desarrollados (Noruega, Reino Unido) y las teorías sobre el agotamiento de los hidrocarburos (la curva de Hubbert, Deffeyes, 2001) son las principales causas de este renovado interés por las cuestiones energéticas, así como también del espectacular incremento en el precio del crudo que se ha producido producido desde 2002. Ante esta situación, los principales países consumidores han tratado de asegurarse los recursos energéticos necesarios para abastecer su creciente demanda, compitiendo por ellos en las regiones productoras, configurando lo que en la actualidad se conoce como la “geopolítica de la energía”.
El primero de los libros que vamos a comentar, Blood and Oil: The Dangers and Consequences of America’s Growing Dependency on Imported Petroleum, de Michael T. Klare, aborda esta cuestión, la geopolítica (más detalles sobre relaciones internacionales y las tensiones geopolíticas en nuestra plataforma) de la energía, en EE.UU.; mientras que el segundo, Twilight in the Desert: The Coming Saudi Oil Shock and the World Economy, de Matthew R. Simmons, trata sobre el petróleo en Arabia Saudí, primer país del mundo en reservas, producción y exportaciones de crudo, y por tanto nación estratégica en el sistema energético internacional. Michael Klare es profesor de Estudios sobre Paz y Seguridad Mundial en el Hampshire College, en Amherst (Massachussets, EE.UU.), y autor de una docena de libros sobre temas geopolíticos, entre ellos Resource Wars: The New Landscape of Global Conflict (Klare, 2001), donde apunta temas que desarrolla posteriormente en el libro que vamos a analizar aquí, Blood and Oil. Matthew R. Simmons, al contrario que Klare, que pertenece al ámbito académico, trabaja en el sector privado, siendo fundador y presidente de Simmons & Company International, un banco estadounidense de inversión especializado en asesorar a firmas energéticas, por lo que ha estado trabajando con la industria petrolera durante más de veinticinco años, publicando artículos de forma regular en revistas del sector energético como World Oil, Oil and Gas Journal, Petroleum Engineers, Offshore y Oil & Gas Investors.
Nuestro argumento nos obliga a empezar con el libro de Klare, escrito en un inglés elegante y claro, que hace disfrutar al lector de la información y la lúcida argumentación que va desgranando a lo largo de sus siete capítulos. Klare basa su tesis en la crítica a la National Energy Policy (NEP) de la Administración Bush (NEPDG, 2001). Esta política se basa, principalmente, en dos hipótesis. La primera de ellas es que la producción interna de petróleo en EE.UU. va a seguir disminuyendo debido al agotamiento de sus yacimientos, que ya han pasado sus oil peaks (Deffeyes, 2001). La segunda es que las importaciones de crudo van a aumentar para cubrir la diferencia entre una demanda creciente y una producción nacional decreciente.
Es en esta segunda hipótesis donde está el principal desacuerdo de Klare con la NEP, ya que para este autor su error de partida es no insistir suficiente en presionar la demanda para que disminuya ni establecer incentivos para que el mercado introduzca los mecanismos de sustitución provocados por la elevación de los precios. Klare critica la NEP por aceptar de forma irreversible la necesidad de que EE.UU. incremente sus importaciones de crudo, y por tanto su dependencia energética exterior, que la NEP calcula en un 64% de su consumo para 2020. Ahora bien, ¿qué países van a suministrar a EE.UU. sus importaciones de crudo? Para determinarlo, Klare, al igual que hace la NEP, analiza las reservas probadas de petróleo en los países productores, llegando a la conclusión de que la zona del Golfo Pérsico suministrará, para 2020, una parte importante de las importaciones realizadas por EE.UU. Conclusión: EE.UU. no solo será dependiente del abastecimiento externo de petróleo, sino que lo será de una de las zonas más inestables del planeta, el Golfo Pérsico.
La NEP recomienda que la seguridad energética sea una prioridad de la política exterior de EE.UU., y si es el Golfo Pérsico la zona de abastecimiento futuro de crudo, uno de los objetivos clave de la política exterior será asegurar el flujo del petróleo desde esta zona de producción hacia los mercados. [rtbs name=”mercados”] A decir verdad, nada nuevo si observamos la política de EE.UU. desde Roosevelt hasta Bush. La novedad remarcada por Klare es que, en estos momentos, EE.UU. tiene menos amigos en el área y la región es mucho más inestable, por lo que para garantizar un nivel mínimo de estabilidad EE.UU. ha destacado tropas en la zona en apoyo de gobiernos “amigos”.
Puntualización
Sin embargo, su presencia convierte a las tropas estadounidenses, y a los intereses de EE.UU. en general, en objetivos para los insurgentes y los terroristas existentes en la zona, tal y como se pudo comprobar con los atentados del once de septiembre en Nueva York, con lo que la presencia en Oriente Medio (la parte del mundo que abarca el suroeste de Asia y el norte de África, extendiéndose desde Turquía hasta el norte de África y al este hasta Irán) acaba relacionándose directamente con la política exterior de seguridad. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto de política exterior).
Es precisamente en este hecho donde Klare hace la crítica más dura a la política energética de Bush-Cheney que se plantea en la NEP. Para este autor, es el hecho de establecer una relación íntima entre política de seguridad energética y política exterior de seguridad nacional el que ha sido la causa del establecimiento de bases militares estadounidenses en el área del Golfo Pérsico y del Caspio y Asia Central, y de esto se deriva el título del libro, Blood and Oil, ya que Klare mantiene que, mientras se mantenga esta política, EE.UU. tendrá que pagar un precio en sangre (blood) por el 70% de su consumo de petróleo (oil), es decir, por las importaciones, y se pregunta si vale la pena este precio o si existen políticas alternativas.
Klare propone una política alternativa basada en dos principios que no llega a desarrollar, quizá dejando esta labor para una futura publicación. El primero de ellos sería la actuación sobre la demanda de petróleo con medidas como la reducción en el tamaño y consumo de los automóviles, el establecimiento de mayores impuestos sobre los combustibles, al igual que ocurre en la UE, o la promoción y el apoyo público a la introducción de nuevos combustibles. Todas estas medidas permitirían disminuir la demanda de crudo y, por tanto, la necesidad de importaciones y la dependencia energética. El segundo principio consistiría en separar la política de seguridad en el abastecimiento de la política exterior de seguridad nacional. Las decisiones sobre el petróleo tendrían que tomarse, según este autor, de acuerdo con valores democráticos, respetando en toda ocasión el principio de transparencia, y teniendo en cuenta no tan solo las consecuencias a corto plazo, sino también a largo plazo.
Después de haber analizado el libro de Michael Klare, vamos a pasar a analizar el de Matthew Simmons. La conexión entre ambos es el papel central que desempeña Arabia Saudí en el abastecimiento mundial (o global) de crudo: en 2004 aportó un 13% de la producción y un 23% y de las exportaciones mundiales, respectivamente (BP, 2005). Para Klare, la NEP “condena” a EE.UU. a depender de este país, y plantea ciertas dudas acerca de la capacidad de Arabia Saudí para atender la creciente demanda mundial (o global) de crudo, dudas que son confirmadas totalmente por Simmons al analizar la industria petrolera de este país desde un punto de vista técnico, aunque la mayor parte de la información técnica suministrada por el libro es fácilmente asimilable para un lego en la materia.
El sector petrolero es muy opaco, la información es escasa y la desinformación es frecuente.Arabia Saudí, al igual que el resto de los países del Golfo Pérsico y muchas de las principales naciones productoras de crudo del mundo, considera los datos sobre producción y reservas como secretos de Estado. Por ejemplo, Noruega es prácticamente el único país del mundo que ofrece datos de libre acceso sobre producción y reservas de crudo y gas natural detalladas por yacimientos. Por tanto, para realizar un análisis riguroso de la situación del sector en un país como Arabia Saudí hay que recurrir a métodos indirectos.Y esto es lo que ha hecho Simmons en Twilight in the Desert, donde realiza un estudio de los problemas existentes en la extracción del petróleo en Arabia Saudí a partir del análisis de más de 200 artículos presentados en la Society of Petroleum Engineers por los técnicos de Saudí ARAMCO, la compañía petrolera estatal que ejerce el monopolio de la producción de crudo.
En el imaginario popular, Arabia Saudí es un país donde el petróleo se encuentra por casualidad, sin buscarlo, pudiéndose extraer a un coste (o costo, como se emplea mayoritariamente en América) extremadamente bajo, y que cuenta con unas reservas inagotables, y si éstas no son mayores, incluyendo también las de gas natural, es porque no han necesitado buscarlas.
Puntualización
Sin embargo, la conclusión a la que llega Simmons, a partir del estudio de los documentos técnicos antes reseñados, es que la mayor parte de los tópicos que se atribuyen a Arabia Saudí en relación con el petróleo son falsos: las inmensas reservas de crudo son cuestionables, no se han encontrado cantidades significativas de petróleo, a pesar de que la exploración ha sido intensiva y con la más moderna tecnología, desde finales de los 60, y el existente es cada vez es más difícil, y por tanto caro, de extraer.
Para Simmons la principal característica, y problema, de la extracción de crudo en Arabia Saudí es que entre el 80 y el 90% de su producción proviene de solo cuatro yacimientos que llevan en funcionamiento más de cuarenta años, y Ghawar, el mayor de ellos y el mayor del mundo, aporta entre un 55 y un 65% de la producción de crudo del país. Por tanto, la producción está muy concentrada en unos yacimientos muy maduros, en los que cada vez es más costoso extraer el crudo a pesar de que la tecnología empleada por ARAMCO es la mejor disponible, al nivel de cualquiera de las grandes petroleras internacionales, como BP o ExxonMobil.
Otros Elementos
Además, estos yacimientos han sido sobreexplotados en diversas ocasiones para evitar el desabastecimiento del mercado debido a situaciones puntuales, como la caída del Shah de Persia (véase el perfil de Irán, la Economía de Irán, la Historia Iraní, el Presidencialismo Iraní, las Sanciones contra Irán, la Bioética en Irán, los Problemas de Irán con Estados Unidos, el Derecho Ambiental en Irán, el Derecho Civil Iraní, el Nacionalismo Iraní, los Activos Iraníes, la Diplomacia Iraní, el Imperio Sasánida, los medos, los persas y el Imperio Selyúcida) o la primera guerra del Golfo Pérsico (Tormenta del Desierto), lo que suele traducirse en una caída más rápida de la producción una vez que el yacimiento ha alcanzado su máximo de producción (oil peak) y en una disminución de la cantidad final de petróleo recuperado.
Por tanto, es posible que estos yacimientos estén cercanos a alcanzar su pico de producción máxima.Teniendo en cuenta que los datos de reservas no son totalmente fiables, ya que no se han podido “auditar”, debido a que son considerados secreto de Estado, y que no se han encontrado grandes yacimientos de petróleo desde los 60 para reemplazar un posible declive de la producción de los que llevan en explotación desde principios de los 50, Simmons concluye que le parece poco probable que Arabia Saudí pueda mantener sus niveles actuales de producción en el futuro, y mucho menos aumentarlos en la cuantía que los expertos estiman necesaria para poder abastecer la creciente demanda mundial, es decir, alrededor de un 60% para 2025 (EIA, 2005; BP, 2005).
Recapitulando, dos excelentes libros para comprender algunos de los puntos claves de la geopolítica (más detalles sobre relaciones internacionales y las tensiones geopolíticas en nuestra plataforma) de la energía en la actualidad.Entre las Líneas En el primero de ellos, Klare explica que la geopolítica (más detalles sobre relaciones internacionales y las tensiones geopolíticas en nuestra plataforma) de la energía de EE.UU. tiene como prioridad el Golfo Pérsico, afirmación que podríamos hacer extensiva al resto de países consumidores de crudo, ya que es en Oriente Medio (la parte del mundo que abarca el suroeste de Asia y el norte de África, extendiéndose desde Turquía hasta el norte de África y al este hasta Irán) donde se encuentran dos tercios de sus reservas mundiales.Entre las Líneas En el segundo, Simmons plantea serias dudas sobre la capacidad de Arabia Saudí, no solo de aumentar su producción, sino de mantenerla, lo que demostraría la fragilidad del sistema energético mundial, donde este país es el principal proveedor de la fuente de energía primaria más usada en el mundo, y limitaría la validez de la estrategia geopolítica (más detalles sobre relaciones internacionales y las tensiones geopolíticas en nuestra plataforma) antes mencionada, en el mejor de los casos, al medio plazo.
A largo plazo, la única solución que resolvería el problema de forma más o menos permanente sería la introducción de nuevas fuentes de energía primaria, tal y como explica la teoría de los ciclos energéticos (Lorca, 1989). Ahora bien, esto no quiere decir que desaparezca el uso del petróleo, sino que su ciclo acabará dando paso a otro ciclo de una nueva energía dominante, como pasó con el carbón, aunque eso será en el futuro, y sobre el futuro poco sabemos.
Y lo más preocupante de todo, independientemente de que Simmons esté o no en lo cierto sobre la fragilidad de la oferta de crudo de Arabia Saudí, cosa que ponen en duda otros expertos del sector (Jarrell, 2005), es que el mundo está permitiendo un secretismo prácticamente total en una cuestión clave para la economía mundial.”
Régimen Absolutista
La Monarquía (Absolutismo Monárquico)
Nota: sobre el absolutismo monárquico en general, véase aquí.
Desde la fundación del moderno Reino de Arabia Saudita en 1932 por Abdulaziz bin Abdulrahman Al-Faisal Al-Saud, el país está gobernado por la Casa de Saud. Sus miembros son descendientes de Muhammad ibn Saud ibn Muhammad Al Muqran. Fue conocido por fundar el Emirato de Diriyah en 1744, una entidad territorial que también es conocida como el Primer Estado Saudita. El Emirato comenzó con un pequeño territorio en medio de la actual Arabia Saudita. Después de un período de expansión, comprendía el territorio de la Arabia Saudita moderna, incluidas las santas ciudades musulmanas de La Meca y Madinah, así como algunos otros territorios. La fundación del Emirato estuvo influenciada por motivos religiosos. Muhammad ibn Saud formó una alianza con Muhammad ibn Abd al-Wahab, un predicador musulmán sunita que fue el fundador del movimiento wahabí, una secta que pretendía perseguir un islam purificado que se basa en las supuestas prácticas del “salaf”, las tres primeras generaciones de musulmanes. El wahabismo todavía juega un papel dominante en la política de la Arabia Saudita moderna. Cuando se promulgó por decreto real el Reglamento Básico de Gobierno de 1 de marzo de 1992, ya se aclaró en el artículo 1 que la constitución del Reino es el Corán y la Sunnah, las prácticas del Santo Profeta del Islam, Mahoma. El actual monarca de Arabia Saudita es Salman bin Abdulaziz Al Saud.
El Marco de Gobernabilidad
El principio básico para el régimen de Arabia Saudí se establece en el artículo 5 del Reglamento de base. Según esta disposición, el sistema de gobierno del Reino de Arabia Saudita será monárquico.
Otros Elementos
Además, la gobernanza se limitará a los hijos del Rey Abdulaziz bin Abdulrahman Al-Faisal Al-Saud y a los hijos de sus hijos. Se jurará lealtad al más adecuado de entre ellos para que reine basado en el Corán y la Sunnah. El Rey seleccionará y relevará al Príncipe Heredero por orden real. El Príncipe heredero se dedicará exclusivamente a su cargo y desempeñará las demás funciones que le asigne el Rey. El Príncipe heredero asumirá los poderes del Rey tras su muerte hasta que se dé la promesa de lealtad.
El Reglamento de base también establece una forma de derecho divino del Rey. Según el artículo 7, la gobernanza en el Reino de Arabia Saudí deriva su autoridad del Corán y de la Sunnah, que rigen el Reglamento de base y todas las leyes del Estado.
Otros Elementos
Además, según el artículo 6, los ciudadanos de Arabia Saudita prometen lealtad al Rey sobre la misma base y obediencia en tiempos de dificultades y facilidad, fortuna y adversidad.
Otros Elementos
Además, el artículo 8 establece los elementos básicos sobre los que se regirá Arabia Saudí: Justicia, shura (consulta) e igualdad de acuerdo con la Shari’ah islámica.
La sexta parte del Reglamento de base está dedicada a las autoridades del Estado, que son, según el artículo 44, el poder judicial, el poder ejecutivo y el poder regulador. Estas autoridades cooperarán. Se dice explícitamente que el Rey de Arabia Saudita es la autoridad final.
En cuanto al poder ejecutivo, el artículo 55 del Reglamento de base establece que el Rey dirigirá los asuntos de la nación de conformidad con los dictados del Islam y supervisará la aplicación de la sharia, las políticas generales del Estado y la protección y defensa del país.Entre las Líneas En el ejercicio de estas funciones, el Rey preside el Consejo de Ministros (art. 56); los miembros del Consejo asistirán al Rey en el desempeño de sus funciones. La influencia del monarca en el Consejo y sus miembros se refleja en el artículo 57, según el cual el Rey nombrará vicepresidentes y ministros del Consejo y también los relevará por orden real.
Otros Elementos
Además, los vicepresidentes y los ministros del Consejo serán considerados colectivamente responsables ante el Rey y éste podrá disolver el Consejo y reconstituirlo.
Otros Elementos
Además, de conformidad con el artículo 58, el Rey nombrará a los que tengan el rango de ministros y viceministros y a los que estén en grado distinguido, y los relevará de su cargo por orden real de conformidad con lo dispuesto en la ley; los ministros y jefes de organismos independientes serán responsables ante el Rey. El Rey es también el Comandante en Jefe Supremo (Art. 60). Otros poderes del Rey incluyen la facultad de declarar el estado de emergencia, la movilización general y la guerra (art. 61), la facultad de adoptar medidas urgentes, que no se especifican en la ley y pueden hacerse permanentes si surge una amenaza que ponga en peligro la seguridad del Reino o de su pueblo, o que impida a las instituciones del Estado desempeñar su función (art. 2). 62), la facultad de recibir a los Reyes y Jefes de Estado, de nombrar a sus representantes en otros Estados y de aceptar las credenciales de sus representantes ante él (art. 63), y la facultad de conceder medallas (art. 64).
De conformidad con el artículo 67, la Autoridad Reguladora tendrá competencia para la formulación de leyes y normas que conduzcan a la realización del bienestar, o a la prevención de daños, de los asuntos de Estado de conformidad con los principios de la sharia. Para fines de consulta sobre el proceso legislativo, de conformidad con el artículo 68, se establecerá un Consejo de la Shura, que el Rey podrá disolver y reconstituir. El Consejo propone nuevas leyes y modifica las existentes; en la actualidad está compuesto por 150 miembros nombrados por el Rey por un período de cuatro años. Según el artículo 69, el Rey puede convocar al Consejo de la Shura y al Consejo de Ministros a una sesión conjunta; el monarca también puede invitar a quien quiera a asistir a esa sesión para discutir los asuntos que desee. Las leyes, los tratados y acuerdos internacionales (ver su concepto, así como tratado internacional, acuerdo internacional administrativo, acuerdo internacional medioambiental, acuerdo internacional no normativo, y acuerdo internacional sobre el transporte de mercancías perecederas o acuerdo ATP) y las concesiones, de conformidad con el artículo 70, serán emitidos y modificados por reales decretos, así como el anuncio del presupuesto, de conformidad con el artículo 76.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Detalles
Por último, el artículo 83 establece que el Reglamento de base sobre la gobernanza solo puede hacerse de la misma manera que su promulgación y, por lo tanto, por real orden.
Revisor: Lawrence
Región Santa de Arabia Saudí: El Hiyaz
El Hiyaz (Hejaz, Hedjaz), la tierra santa del Islam, es una región geográfica que comprende la mayor parte de la parte occidental de la actual Arabia Saudí y está centrada en las dos ciudades musulmanas más sagradas: La Meca (también Makka, Makkah) y Madina (Medina, al-Madinah). La Meca es el lugar donde nació y creció el profeta Mahoma y donde se encuentra la Kaaba, que también se asocia con el profeta Ibrahim (Abraham), mientras que Madina es la ubicación del primer estado musulmán y el lugar de enterramiento de Mahoma. Las revelaciones de Dios al profeta Mahoma, los orígenes del islam como fe y muchas de las instituciones y costumbres asociadas al islam, como la peregrinación a La Meca, se asocian históricamente con el Hiyaz y sus dos ciudades sagradas. Por ello, el Hiyaz ha sido muy influyente en todo el mundo musulmán, sobre todo en el siglo VII y mucho más tarde, tras el desarrollo de los vastos recursos petrolíferos de Arabia Saudí en el siglo XX. Dentro de Arabia Occidental, el Islam ha desempeñado un papel predominante en la política, la sociedad y la economía. A principios del siglo XIX y a partir de la década de 1920, el Hiyaz ha sido gobernado por la familia real saudí y sus aliados, los ulemas (eruditos religiosos) wahabíes.
Los estudios sobre el Hiyaz
Los estudios sobre el Hiyaz se han visto influenciados por la sensibilidad religiosa y la naturaleza controvertida de ciertos temas; los autores musulmanes y no musulmanes a menudo han diferido mucho en sus enfoques y conclusiones. La dificultad para acceder a las fuentes ha limitado la investigación académica, mientras que muchas obras de calidad en lengua árabe no podían ser consultadas por los lectores que no sabían árabe. Desgraciadamente, los pocos estudios sobre esta región basados en las ciencias sociales no suelen ser muy sofisticados desde el punto de vista metodológico. Las investigaciones más sólidas han sido de carácter histórico, aunque el interés generalizado por la historia de las mujeres con respecto a otras regiones musulmanas sólo ha empezado a desarrollarse muy recientemente para el Hiyaz.
La mayoría de los estudios generales sobre el Islam y el Hiyaz terminan con la conquista saudí en la década de 1920, probablemente debido a la sensibilidad política que se percibe al hablar de tiempos más recientes. Además, las visiones generales tienden a estudiar sólo una de las tres ciudades principales (La Meca, Madina y Jidda), en lugar de toda la zona geográfica.
📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras: Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.Características de Arabia Saudí
También de interés para Arabia Saudí:Geografía y Arabia Saudí
Nuestros recursos de Geografía muestran lo mejor de la revisión de la investigación de vanguardia de toda la disciplina y del campo afín de los estudios urbanos. Nuestros elementos y textos abarcan temas tan diversos como la ecología política, los peligros y las catástrofes, la regeneración urbana, Arabia Saudí, el desarrollo local y regional y la ecología urbana. Periódicamente se añaden nuevos temas a medida que los autores responden a los acontecimientos y temas de actualidad de esta dinámica disciplina. Entre los recursos se incluyen:- Desarrollo local y regional
- Diseño urbano
- Peligros y reducción del riesgo de catástrofes
- Los estudios del paisaje
- Regeneración urbana
- Ciudades del Sur Global
- Género y desarrollo
- Geografía de los medios de comunicación
- Geopolítica crítica
- Patrimonio e identidad
- Geografías del género
- Estudios fronterizos
- Urbanización y cambio medioambiental global
- Geografía del neoliberalismo
- Cartografía
- Espacios de política urbana
- Alimentación y medio ambiente
- Justicia medioambiental.
Recursos
Traducción de Arabia Saudí
Inglés: Saudi Arabia
Francés: Arabie saoudite
Alemán: Saudi-Arabien
Italiano: Arabia Saudita
Portugués: Arábia Saudita
Polaco: Arabia Saudyjska
Tesauro de Arabia Saudí
Geografía > Geografía económica > Países del CCG > Arabia Saudí
Véase También
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Bibliografía
w. Theimer, Diccionario de Política Mundial, Buenos Aires 1958; i. n. Aquistapace, Diccionario de la Política, Madrid 1969.
Véase También
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.