Malversación de Patrimonio
Junto con el reparto de dividendos ficticios y el abuso de poder, el abuso del patrimonio o del crédito de la empresa, más comúnmente conocido como abuso del patrimonio social, está en el centro de las medidas represivas del derecho de sociedades. Estos tres delitos sancionan la violación del mismo principio fundamental del derecho de sociedades, que exige distinguir entre los intereses de la sociedad, considerada como una persona jurídica independiente, y los intereses de sus administradores, que son personas físicas. Como en el caso de la distribución de dividendos ficticios, es más precisamente el perjuicio a los intereses financieros de la empresa el objetivo del uso indebido del patrimonio social. En el fondo, no se trata más que de una forma particular de robo, específica de las personas jurídicas como las sociedades de responsabilidad limitada o las sociedades anónimas.