Los seres humanos necesitan relaciones sociales. El punto de vista evolutivo sugiere que la pertenencia al grupo es un aspecto fundamental en la vida social debido a la supervivencia. La ruptura de las interacciones sociales predispone a factores de riesgo para la salud aún peores cuando se produce la ruptura porque se excluyen intencionadamente de otras personas. Esta experiencia puede causar una experiencia de angustia psicológica severa, en la cual fuertes emociones negativas de tristeza y depresión, un alto nivel de estrés fue vencido. ¿Por qué sucede esto? La pertenencia a un grupo de personas es un requisito fundamental para la seguridad, el éxito reproductivo, la salud mental y el bienestar físico[1, 2, 3, 4]. La experiencia de la exclusión social rompe todo esto. La exclusión es una experiencia muy estresante que produce emociones y pensamientos negativos, que si se prolongan con el tiempo también pueden causar un debilitamiento del sistema inmunológico y conducir a enfermedades físicas. El concepto de pertenencia a un grupo está estrechamente relacionado con la autoestima. La pobreza y la exclusión social están aumentando en nuestra sociedad, incluso en Europa. Esto no solo afecta el suministro y la distribución del material, sino que también incluye otros aspectos.