Programa Político Gubernamental
Este elemento es una ampliación de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre el Programa Político Gubernamental. Puede ser de interés los “Programas de Lucha Contra la Pobreza“.
[aioseo_breadcrumbs]Programa Político Gubernamental en el Derecho Legislativo y Político
Examen de la materia ofrecido por el Diccionario universal de términos parlamentarios, de la Secretaría de Servicios Parlamentarios de la Cámara de Diputados de México:
Origen de la Expresión
De las voces latinas programma, anuncio público, temario, politicus, de los ciudadanos, y gubernare. La palabra programa en otros idiomas se traduce en portugués, programa; en inglés, program(me); en francés, programme; en alemán, Programm, e italiano, programma.
Desarrollo de Programa Político Gubernamental en este Contexto
En las democracias liberales individualistas del siglo XIX, se consideró que las actividades de los individuos, de las personas morales y de las instituciones no gubernamentales, debían quedar sujetas a su libre albedrío e iniciativa, el dejar hacer y el dejar pasar eran requerimientos propios del desarrollo natural causal de la vida social, especialmente la económica de libre mercado. La crítica socialista materialista histórica puso de manifiesto la desigualdad y las injusticias objetivas sociales del individualismo económico. La democracia política-económica del siglo XX parte del supuesto de que el gobierno necesita de un programa no atentatorio de la libertad individual e institucional para cumplir con el objetivo que le es propio: el bienestar general-bien común, dicho programa político se ha convertido en uno de los elementos primordiales de las luchas electorales pluripartidistas y en ellos se vincula el poder formal del gobierno con los factores reales de poder sociales y especialmente económicos. Los programas políticos del gobierno deben ser acordes con la ideología y las plataformas electorales del partido que lo llevó al poder, pues el voto ciudadano mayoritario así lo determinó, aunque éstos, como todo instrumento democrático, es relativo y flexible, adecuable a las circunstancias cambiantes del quehacer político.Entre las Líneas En los países del Tercer Mundo la constante “dependencia económica” obstaculiza la elaboración de programas políticos estables, ésta los condiciona y en algunos casos extremos los determina.
Ejemplo de Programa Político Gubernamental: Carta del Ciudadano del Reino Unido
Nota: una explicación más detallada puede encontrarse en Carta del Ciudadano del Reino Unido.
La Carta del Ciudadano fue el primer programa importante del sector público británico emprendido por el gobierno de Major, que sucedió al de Thatcher. A pesar de su aparente novedad, fue un signo de continuidad con la era Thatcher. Lo que quizá sea más sorprendente es que el lenguaje de los mercados y la privatización era uno que los partidos de la oposición parecían respaldar cada vez más. Todos los principales partidos políticos de mediados de los 90 habían desarrollado políticas sobre el sector público con una perspectiva similar: todos se habían preocupado por introducir la racionalidad del mercado en la prestación de servicios del sector público, aunque el alcance adecuado de la mercantilización, por ejemplo en la atención sanitaria y la educación, era discutido por los laboristas. Por tanto, en lo que respecta a la reforma de la prestación de servicios del sector público, había una sorprendente similitud entre los principales partidos, que se reflejaba en una concepción compartida del ciudadano como consumidor. La resonancia de esta idea radica, por un lado, en su atractivo universal: se trata de una identidad común que trasciende el seccionalismo de la política de clases y grupos de interés. De hecho, el Nuevo Laborismo reinventó la Carta del Ciudadano, rebautizándola como “Service First” en 1999, y el gobierno de Blair adoptó los principios de la Carta para diseñar la política de Acuerdos de Servicios Públicos en 1998. El proyecto en su forma original parece haberse olvidado en gran medida en el Reino Unido, pero algunos elementos del mismo, como el establecimiento de normas para los servicios públicos y las marcas de la Carta, se han convertido en políticas a largo plazo, como se ha ilustrado anteriormente.
En conclusión, se pueden hacer algunas consideraciones sobre otras implicaciones políticas de la iniciativa de la Carta de los Ciudadanos.
En primer lugar, existe una continuidad política que comienza con la Carta de los Ciudadanos (1991-1998) y se desarrolla con el Acuerdo de Servicios Públicos (APS, 1998-2010), el Plan de Actividades Departamentales (PPD, 2010-2015) y el Plan Único Departamental (2015). La Carta del Ciudadano había introducido la idea de estándares de servicio cuantificables para servicios específicos, de modo que los ciudadanos pudieran saber “qué servicio tienen derecho a esperar”. Sin embargo, las formas de evidencia presentadas al público no estaban integradas con otros informes públicos. No había ningún vínculo con la información financiera y las cartas se centraban estrechamente en el rendimiento de la prestación de servicios de cada departamento u organismo. Además, la Carta del Ciudadano era una política “centralizada” que sólo implicaba a los departamentos y agencias ejecutivas, pero no a la administración local, donde se mantenía una mayor opacidad sobre el rendimiento de los proveedores.
La Carta de los Ciudadanos, centrada en la prestación de servicios públicos y en la gestión del rendimiento, puede considerarse un primer paso para introducir la idea de la responsabilidad por la calidad de los servicios; sin embargo, en las siguientes iniciativas políticas sobre la gestión del rendimiento gubernamental (o, en ocasiones, de la Administración Pública, si tiene competencia) se desarrolló un enfoque progresivamente más amplio, transversal y holístico. Los programas posteriores se centraron más en los “resultados” que solo en el “rendimiento” (PSA), potenciando las “prioridades” de la Administración y buscando la “integración financiera y de rendimiento” (DBP) y aspirando a desarrollar, con los Planes de Departamento Único introducidos en el Spending Review de 2015, un “plan de negocio integrado” que incluya las finanzas, la planificación y el rendimiento en el proceso de elaboración de políticas.
En segundo lugar, el principal objetivo de la Carta del Ciudadano ha sido aumentar la responsabilidad financiera, en lugar de la política. La relación entre el Estado y el ciudadano se conceptualiza implícitamente en el programa de la Carta de los Ciudadanos en términos de un nexo contractual; el Estado presta los servicios como contrapartida a los impuestos pagados por el ciudadano; y esto, por supuesto, permite establecer un vínculo adicional entre el rendimiento fiscal y el nivel de prestación. De hecho, el contrato de servicios individualiza el derecho a ser atendido y a objetar cuando el nivel de servicio es insatisfactorio: la protesta colectiva queda desplazada por la queja individual. Por un lado, esto ignora el desequilibrio estructural de poder que puede existir entre el proveedor y el usuario, cuyos efectos sólo pueden tratarse eficazmente, al parecer, mediante la intervención de las autoridades reguladoras.Si, Pero: Pero más fundamentalmente, su efecto es desvincular el ideal de ciudadanía de la participación activa del ciudadano dentro de las instituciones del Estado, así como de la pertenencia a una comunidad política, donde esta última significa una entidad política unificada por referencia a un conjunto finito de propósitos comunes y necesidades compartidas.
La función de la política que se contempla aquí es la de facilitar la participación en este ámbito “privado” y, de ese modo, dar sentido a la ciudadanía. La Carta del Ciudadano reinterpreta la identidad del ciudadano en términos de capacidad de poseer e intercambiar bienes, y parece reducir los derechos del ciudadano a uno solo: el derecho a comprar. Esta iniciativa fue una demostración de que un enfoque demasiado “minimalista” de la elaboración de políticas por parte del gobierno central no siempre garantizaba la responsabilidad política ni la seguridad social.
Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):
Este legado político originado por la Carta del Ciudadano, como se ha ilustrado anteriormente, sigue presente en parte hoy en día, especialmente en el ámbito de la administración local.Entre las Líneas En los últimos años se han producido algunos acontecimientos que muestran el fracaso de esta discrepancia entre las esferas pública y privada. Por ejemplo, las Oficinas de Asesoramiento a los Ciudadanos y la Asistencia Jurídica han perdido progresivamente el apoyo financiero de las autoridades locales, dejando a miles de personas sin asistencia financiera y jurídica. La responsabilidad individual y el consumismo no pueden sustituir por completo la responsabilidad colectiva de la política democrática en la prestación de los servicios públicos.
Datos verificados por: Brian
[rtbs name=”derecho-local”]
Administración Pública y Programa Político Gubernamental
La administración pública como campo de estudio se encuentra en medio de un entorno fluido. El propio alcance y complejidad de la administración pública ha sido fácil de dar por sentado, fácil de atacar y difícil de explicar, sobre todo en el entorno mediático de los soundbites y Twitter-snipe. No sólo ha cambiado el contexto de la disciplina, sino que las instituciones de la administración pública se han adaptado e innovado para prestar servicios al público y servir a quienes detentan el poder, al tiempo que ellas mismas se han vuelto cada vez más complejas. Esto también afecta a Programa Político Gubernamental. ¿Ha evolucionado la administración pública? ¿Y qué nuevas líneas de investigación son fundamentales para una política eficaz y la prestación de programas y servicios públicos preservando al mismo tiempo principios fundacionales como el Estado de derecho y las instituciones expertas?- Reforma administrativa
- Simplificación normativa y de la reglamentación
- Modernización del Estado
- Administración Pública en los Estados Postcomunistas
- Nueva gestión pública
- Economía social
- Análisis y marcos de las políticas públicas
- Ciclos políticos
- Evaluación de programas
- Organizaciones públicas
- Politización de la función pública
- Regulación del mercado
- Programa público
- Regeneración del ciclo político
- El ciclo político y la teoría política. De la elaboración de teorías a la formulación de políticas
- Establecimiento de la agenda y elaboración de políticas
- La economía política de la administración pública (incluyendo la elección de mercado, la pública y la institucional)
- Política pública
Programa Político Gubernamental en el Derecho Parlamentario
[rtbs name=”parlamentarismo”]Nota: Un análisis sobre este tema, referido a México, está contenido en la enciclopedia jurídica mexicana.📬Si este tipo de historias es justo lo que buscas, y quieres recibir actualizaciones y mucho contenido que no creemos encuentres en otro lugar, suscríbete a este substack. Es gratis, y puedes cancelar tu suscripción cuando quieras: Qué piensas de este contenido? Estamos muy interesados en conocer tu opinión sobre este texto, para mejorar nuestras publicaciones. Por favor, comparte tus sugerencias en los comentarios. Revisaremos cada uno, y los tendremos en cuenta para ofrecer una mejor experiencia.En esta sección se ofrece un examen y referencias cruzadas de programa político gubernamental (o, en ocasiones, de la Administración Pública, si tiene competencia) en el ámbito del derecho comparado e internacional, en este contexto.
Recursos
[rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]Véase También
Bibliografía
DAHRENDORF, Ralf, Sociedad y Libertad, Tecnos, Madrid, 1966.
DEUTCH, Karl, Política y Gobierno, Fondo de Cultura Económica, México, 1993.
EASTON, David, “Categorías para el análisis sistémico de la política”, en Enfoques sobre teoría política, Amorrortu, Buenos Aires.
MANHEIM, Karl, Ideología y Utopía, Fondo de Cultura Económica, México.
SCHELSKY, Helmut, El hombre en la civilización científica y otros ensayos, Editorial Sur, Buenos Aires, 1967.
▷ Esperamos que haya sido de utilidad. Si conoces a alguien que pueda estar interesado en este tema, por favor comparte con él/ella este contenido. Es la mejor forma de ayudar al Proyecto Lawi.
1 comentario en «Programa Político Gubernamental»