Capital Extranjero
Este texto se ocupa del tratamiento al capital extranjero y sus restricciones. La inversión extranjera directa (IED) es una forma de integración económica internacional que puede aportar beneficios sustanciales tanto al inversor como al receptor de la inversión, al fomentar el comercio intraempresarial y las transacciones de activos intangibles, como los conocimientos y las marcas de productos. Más allá de los beneficios habituales del comercio, los flujos de inversión extranjera directa pueden proporcionar efectos indirectos dinámicos derivados de la transferencia de tecnología y el desarrollo de capacidades. Estos beneficios son especialmente importantes en los países en desarrollo, donde la tecnología avanzada y los conocimientos de gestión son escasos. El progreso hacia la liberalización de las restricciones restantes puede verse facilitado por el debate continuo en los foros internacionales sobre el desarrollo de códigos, directrices y mejores prácticas en áreas con impacto directo en las prácticas de gobierno del sector público y privado.