Descubrimiento Científico
Este texto se ocupa del descubrimiento científico. La filosofía del descubrimiento ha resurgido como un floreciente campo de estudio filosófico, que ahora se cruza con los estudios filosóficos y empíricos sobre el pensamiento creativo, la resolución de problemas en condiciones de incertidumbre, la producción colectiva de conocimientos y el aprendizaje automático, y se nutre de ellos. Los enfoques recientes del descubrimiento suelen ser explícitamente interdisciplinarios e integradores, superando las distinciones anteriores entre generación de hipótesis y construcción de teorías, recopilación, evaluación y selección de datos, y perspectivas descriptivo-analíticas, históricas y normativas. El objetivo ya no es proporcionar un relato global del descubrimiento científico, sino producir análisis polifacéticos de las actividades pasadas y presentes de generación de conocimiento en toda su complejidad y heterogeneidad, esclarecedores tanto para el no científico como para el investigador científico. Las ideas consecuencialistas avanzaron a lo largo del siglo XVIII, y las primeras teorías modernas generativas del método y el conocimiento científicos eran más pragmáticas de lo que se suponía. Los eruditos de la temprana modernidad no suponían que este procedimiento condujera a la certeza absoluta. Sólo se podía obtener certeza moral para las proposiciones así aseguradas.