Este texto se ocupa de la maximización del valor para el accionista. En nombre de la maximización del valor para el accionista, los ejecutivos de las empresas estadounidenses y algunos otros países han favorecido la extracción del valor que los trabajadores ya han creado al tiempo que han descuidado la inversión en capacidades productivas que puedan permitir a los trabajadores crear nuevas fuentes de valor en el futuro. Al hacerlo, han desplazado, a menudo de forma drástica, la distribución de los ingresos dentro de la corporación empresarial de los trabajadores a los accionistas. El saqueo ha sido, por lo que sabemos, perfectamente legal debido a la Regla 10b-18 de la SEC, adoptada sin comentario público el 17 de noviembre de 1982 – la verdadera fecha de nacimiento, en retrospectiva histórica, de la perniciosa y defectuosa ideología de que, en aras de la eficiencia económica, una corporación empresarial debe ser dirigida para “maximizar el valor del accionista.”