Historia de la Familia
En la Edad Media, las condiciones de vida favorecían las comunidades familiares (Familia, Maisonnée, Parenté). La nueva pareja rara vez formaba un asentamiento autónomo. Normalmente se instalaban en casa de los padres de uno de los cónyuges, permanecían bajo la autoridad de la generación paterna y trabajaban en el interés común y para mantener el patrimonio. La integración del yerno o la nuera sigue siendo imperfecta mientras no haya hijos. En la era moderna, los lazos familiares se debilitan. La ruptura del grupo doméstico en favor de la comunidad de cónyuges refleja tanto un cambio de mentalidad como una transformación de los estilos de vida, una evolución que no siempre se refleja en las normas jurídicas. Esto puede apreciarse en la elección del régimen matrimonial. En algunas regiones, la unión conyugal es menos importante que la comunidad familiar, y el deseo de preservar la integridad de los bienes prevalece sobre el deseo de asociar a la esposa con los bienes del hogar.