El término pilares (arkan en árabe), que se refiere a los actos obligatorios de la vida religiosa musulmana, a las obligaciones rituales prescritas, es instructivo por muchas razones, de las cuales la más importante es la fisicalidad de la metáfora. Después de todo, estos pilares representan acciones físicas y personificadas que literalmente constituyen o sostienen el islam -entendido aquí como la dimensión personificada de la vida religiosa islámica. Dichas obligaciones aquí son: (1) profesar la fe (kalima o shahada); (2) realizar las cinco oraciones diarias (salat); (3) ayunar durante el mes del Ramadán (sawm); (4) pagar el impuesto destinado a la limosna (zakat); (5) realizar, al menos una vez en la vida, la peregrinación a La Meca (hach). Un año antes de su muerte, al final del décimo año de la Hégira, Mahoma hizo su última peregrinación de Medina a La Meca. Entonces pronunció un gran sermón a su pueblo del que la tradición dice lo que se describe en este texto.