Filosofía Política Contemporánea
Gran parte del interés de los liberales en permitir que los individuos persigan su propia concepción del bien proviene de su opinión de que los individuos deberían poder (y necesitan poder) desarrollar o perseguir las conexiones sociales -especialmente de naturaleza religiosa- que consideran vitales para su bienestar e identidad sin que el gobierno se lo impida en modo alguno. Así que ambos grupos se preocupan por las comunidades y reconocen la socialidad de la naturaleza humana. Lo que realmente les diferencia es su diferente visión del poder del Estado: Mientras que los comunitaristas quieren que el Estado utilice su poder para proteger y fomentar el desarrollo de las comunidades y los valores comunitarios, los liberales quieren que el Estado se mantenga al margen de la vida comunitaria, para no perjudicar, amenazar o limitar a quienes participan en ella. Las respuestas liberales al comunitarismo, aunque convincentes, no refutan por completo el punto de vista comunitarista, pero muestran que los comunitaristas tienen más trabajo que hacer para desarrollar su teoría de forma efectiva. También se señala que el pensamiento libertario se ha alejado en gran medida de “Anarquía, Estado y Utopía”, tanto en lo que respecta al carácter de sus argumentos como a los contornos de sus conclusiones. Pero admitir esto no significa denigrar el logro, la belleza y la diversión del libro. Esta obra es una rica fuente de perspicaces sugerencias, ideas y argumentos, así como una serie de poderosas críticas a puntos de vista alternativos. Fue el manantial de un programa de investigación que ha sido, y sigue siendo, enormemente fructífero.