Enseñanza Pública
Diversas corrientes intelectuales influyeron profundamente en la educación pública de la época moderna. Desde principios del siglo XVI, la influencia del humanismo se dejó sentir en las escuelas eclesiásticas y en las escuelas municipales de latín, a través de las conferencias de sus representantes, como Heinrich Wölfli en Berna y Pierre Falck en Friburgo. Erasmo y sus amigos ejercieron una gran influencia en Basilea. Pierre de la Ramée (1515-1572) revitalizó la enseñanza superior en Berna y en la Suiza occidental. La Reforma y la Reforma Católica condujeron a un renacimiento de las escuelas y a su apertura a sectores de la población que hasta entonces no habían tenido acceso a ellas. Se hizo hincapié en la educación religiosa del pueblo, cuidando cada confesión de mantener la pureza de su fe; enseñando a leer al mayor número posible de personas en las escuelas elementales (alfabetización), se consiguió un mejor conocimiento de la Biblia y del catecismo, leídos o aprendidos de memoria. El biblicismo protestante fomentó el estudio de las lenguas antiguas y la introducción del hebreo como asignatura escolar.