Algunos autores señalan acertadamente que la gestión del rendimiento se encuentra en estado de crisis. Tras décadas de investigación, cientos de libros y miles de estudios sobre este tema, no existen datos empíricos que respalden su eficacia o que tenga algún tipo de impacto en el rendimiento organizativo. Sin embargo, la gestión del rendimiento sigue siendo un fenómeno omnipresente en las organizaciones, grandes y pequeñas. A pesar de todos sus defectos, la gestión del rendimiento no va a desaparecer. Está claro que se necesita mucho más trabajo -pero enfocado de forma diferente- para desenmarañar nuestras suposiciones y revelar la verdad sobre el papel que desempeña la gestión del rendimiento en las organizaciones y su valor. Los profesionales de la gestión del talento y de RR.HH. pueden aportar un enorme valor a sus organizaciones si son capaces de diseñar de forma crítica y sistemática procesos holísticos de gestión del rendimiento que desbloqueen el potencial para mejorar el rendimiento individual, de equipo y de la organización. Deseamos que este texto sobre la gestión del rendimiento cambie la mentalidad y las experiencias de los profesionales para aportar ese valor añadido.