¿Debe la reforma ser fragmentaria o integral? En la literatura sobre la transición económica, el debate se ha centrado en dos dimensiones: la velocidad y la amplitud. La forma que ha adoptado este debate se caracteriza a menudo como terapia de choque (o big bang) frente a gradualismo. En relación con ello, se plantea la cuestión de si existe un único plan -a veces denominado consenso de Washington- que se adapte a todos los países en proceso de reforma. Es importante señalar que este debate a menudo confunde dos dimensiones de la reforma: el calendario y el alcance. Cuando el FMI tiene que prestar apoyo a una economía, ésta ya se encuentra en una crisis económica. La economía está en crisis y la reforma gradual puede no ser posible. Un tercer coste importante de la reforma gradual es que puede disipar la credibilidad de los reformistas, dado que la reforma parcial fue una política que fracasó con frecuencia en las economías planificadas. La mayoría de las economías en crisis optan por enfoques de big bang, y los resultados suelen ser menos que estelares. Pero hay una razón por la que estas economías estaban en crisis, y no está claro que un programa gradual tuviera éxito en estos países.