Enfermedad Autoinmune
Como se desconoce la causa del fallo del sistema inmunitario, el tratamiento de las enfermedades autoinmunes se centra en aliviar síntomas como la inflamación. En los trastornos específicos de un órgano, se intenta corregir el defecto concreto. Los fármacos que suprimen la producción de anticuerpos deben utilizarse con cuidado para evitar que disminuya la resistencia del organismo a las infecciones. El espectro de los trastornos autoinmunes es amplio, y va desde los que afectan a un solo órgano hasta otros que afectan a varios órganos diferentes como consecuencia secundaria de la presencia de complejos inmunitarios en la circulación. Se han elegido los trastornos para ilustrar algunas de las muy diferentes complicaciones que pueden surgir de la autoinmunidad, ofreciendo una descripción de cada uno de ellos.