Esta entrada examina el Imperio portugués, conjunto de territorios de Sudamérica, África, India y del Sureste asiático que estuvieron sometidos a lo largo de la historia a la soberanía de Portugal. El proceso del imperialismo portugués, que comenzó en 1415 cuando arrebataron la ciudad norteafricana de Ceuta a los musulmanes, puede dividirse en tres fases: la expansión en África y Oriente; la expansión en Brasil y nuevamente la expansión en África, aunque estas etapas se solapan en ocasiones. El Imperio portugués en África oriental era esencialmente marítimo y comercial, y se extendía únicamente por las regiones costeras. Durante el siglo XVII, Brasil, territorio del que en 1500 Pedro Álvares Cabral tomó posesión en nombre del rey portugués Manuel I, rebasó en importancia al imperio oriental. La resistencia al dominio portugués fue una constante en los territorios coloniales a lo largo del siglo XX; no obstante, la presión de las zonas dominadas en favor de la descolonización aumentó considerablemente en la década de 1960.