Control Administrativo
Este texto se ocupa del “Control administrativo” en relación a la gestión administrativa principalmente. El control es la verificación de la regularidad de una función. Los controles tienen relevancia jurídica cuando son objeto de regulación normativa. Entre ellos hay algunos con relevancia política, otros con relevancia jurisdiccional y otros con relevancia administrativa. El control administrativo también se ha definido como una combinación de un juicio (sobre la regularidad de la función) y una medida (destinada a restablecer la regularidad violada). La finalidad del control es la mejora de la actuación administrativa, aunque los resultados del control puedan dar lugar a una responsabilidad real (por ejemplo, de carácter directivo) o a otras formas de sanción (por ejemplo, la anulación del acto controlado). El control hace explícita una relación entre administraciones, que puede ser de subordinación (como expresión de una relación jerárquica, de gestión o de delegación), pero también de equidistancia (como en el caso de las auditorías del departamento de contabilidad) o de independencia y autonomía mutuas.