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Género

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El Género

Este elemento es un complemento de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre el género. Véase también la información relativa a la Identidad de Género a lo largo de la Historia y la comunicación con enfoque de género. Y asimismo:

[aioseo_breadcrumbs] A continuación se examinará el significado.

¿Cómo se define? Concepto de Género

En los años 70, los investigadores empezaron a establecer una clara distinción entre sexo y género. Definieron el género como una construcción social, lo que contrasta fuertemente con el sexo como fenómeno biológico. Entender el género como una construcción social nos permite darnos cuenta de que las visiones y expectativas de la masculinidad y la feminidad surgen de momentos históricos concretos y contextos culturales específicos. Dicho de otro modo, el género es el significado social que se atribuye al sexo dentro de una cultura y una época determinadas. El género influye en las expectativas y percepciones de las mujeres y los hombres, así como en las funciones, oportunidades y circunstancias materiales de las vidas de las mujeres y los hombres.

Dado que el género es fundamental para el orden social, la sociedad se esfuerza por convencernos de que sus definiciones y expectativas sobre las mujeres y los hombres son naturales, normales y correctas. Desde que nacemos, la mayoría de nosotros somos socializados en la visión de nuestra sociedad sobre lo que significa ser un hombre o una mujer, lo que cada sexo debe y no debe hacer. Las prácticas dominantes reflejan y pretenden reproducir las definiciones sociales de género: las mantas rosas y azules, que todavía se utilizan en muchos hospitales y guarderías; los juguetes comercializados para niños (juguetes activos y de aventura) y para niñas (muñecas y estufas de juego); las tareas que los padres suelen asignar a los hijos (tareas de exterior) y a las hijas (tareas de interior); la tendencia de los profesores de jardín de infancia y de primaria a permitir que los niños jueguen de forma más brusca y sean menos atentos de lo que se espera de las niñas; las normas del lugar de trabajo que hacen que sea aceptable que las trabajadoras, pero no los trabajadores, se acojan al permiso de paternidad.

Es importante darse cuenta de que estudiar el género implica aprender sobre la feminidad y la masculinidad. El género se percibe a menudo como sinónimo de mujer o de intereses de la mujer. Al igual que el estudio de la raza se percibe errónea pero comúnmente como algo que no tiene nada que ver con los caucásicos, el estudio del género se percibe habitualmente como algo que no tiene nada que ver con los hombres y la masculinidad. Sin embargo, la cultura occidental reconoce dos géneros, y algunas otras culturas reconocen más de dos. La masculinidad está tan construida socialmente como la feminidad. Entender cómo y por qué la masculinidad se ha construido como lo ha hecho nos ayuda a comprender cómo muchos hombres se definen a sí mismos y qué actitudes y comportamientos consideran apropiados o no para ellos. Estudiar el género nos ayuda a comprender los procesos por los que se construyen todos y cada uno de los géneros y, por extensión, las formas en que las construcciones existentes de todos y cada uno de los géneros pueden ser cuestionadas y cambiadas.

Más allá del género como construcción social: Un marco performativo

A finales de la década de 1980, muchos investigadores se dieron cuenta de que definir el género como una construcción social no tenía tanto sentido como habían pensado en un principio. Aunque los estudiosos seguían estando de acuerdo en que las sociedades desarrollan y promueven visiones particulares de la feminidad y la masculinidad, muchos llegaron a creer que la construcción social del género es sólo una parte de la historia y no la más interesante. En 1987, Candice West y Don Zimmerman afirmaron que el género no es algo que la gente tiene (una cualidad personal) sino algo que hace. Siguiendo esta idea, Judith Butler (1993) argumentó que no hay nada “normal” o “natural” en el género (consulte más sobre estos temas en la presente plataforma online de ciencias sociales y humanidades). Rechazó la opinión generalizada de que el género existe antes de las acciones particulares. En cambio, según Butler, el género sólo existe cuando lo interpretamos en la vida cotidiana. Simultáneamente, representamos y producimos el género a través de una serie de prácticas mundanas y performativas, como la vestimenta, los gestos y los actos verbales, que encarnan -y, por tanto, confieren una realidad ilusoria- los códigos normativos de la masculinidad y la feminidad. En otras palabras, para Butler y otros teóricos de la performatividad, el género es más apropiado como verbo que como sustantivo. El género es hacer; sin hacer (sin la acción de la interpretación), no hay género.

Expresamos, o interpretamos, el género convencional a través de prácticas cotidianas como dominar (masculino) o diferir (femenino) en las conversaciones, ofrecer soluciones y juicios (masculino) o empatía (femenino) cuando un amigo nos revela un problema, y cruzar las piernas para que un tobillo se apoye en la rodilla de la otra pierna (masculino) o para que una rodilla se apoye en la otra rodilla (femenino). A la inversa, nos resistimos a las visiones convencionales de género si actuamos de forma incoherente con el sexo y el género que la sociedad nos asigna.

Pero nuestras actuaciones de género no son empresas en solitario. Siempre son colaborativas porque, independientemente de cómo expresemos el género, lo hacemos en un contexto de significados sociales que trascienden a cualquier individuo. Por ejemplo, una mujer que hace caso omiso de los hombres e inclina la cabeza cuando habla con ellos (dos comportamientos considerados femeninos y más frecuentes en las mujeres que en los hombres), actúa individualmente, pero sus acciones individuales son representaciones estilizadas de la feminidad que están codificadas en la vida cultural, y es precisamente porque estas acciones están codificadas y se entienden como femeninas que la persona que las realiza se percibe como femenina. Nuestras decisiones sobre cómo actuar en un momento dado se basan en un mundo social compuesto por otras personas que están físicamente en el contexto o que están presentes mentalmente a través de nuestra imaginación.

Considerar el género como algo performativo tiene tres implicaciones importantes. En primer lugar, lleva a comprender que el género existe si, y sólo si, las personas actúan de forma que obligan a creer en la realidad de la masculinidad y la feminidad y, por tanto, fortalecen la creencia en esa realidad. En segundo lugar, el argumento de que el género no es objetivo ni natural implica que cualquier identidad de género es tan real (y tan ilusoria) como cualquier otra. Así, los travestis, los gays, los transexuales, las lesbianas, los bisexuales y las personas intersexuales y transexuales tienen identidades sexuales y de género tan reales -o irreales- como las de los heterosexuales. En tercer lugar, como la visión performativa del género reconoce una gama de géneros, sexos y sexualidades, socava las categorías binarias convencionales de hombre/mujer, masculino/femenino, gay/heterosexual y normal/anormal. Dado que la visión performativa del género, el sexo y la sexualidad desafía profundamente la comprensión convencional de la identidad, es poderosa para abrir nuevas preguntas sobre los valores, las creencias y las definiciones culturales.

Datos verificados por: Lisa

Evolución e Historia del Género

Gerda Lerner señala que el género “es la definición cultural de la conducta consideraapropiada a los sexos en una sociedad y en un momento determinados”. Carole Patemanafirma que: “La posición de la mujer no está dictada por la naturaleza, por la biología opor el sexo, sino que es una cuestión que depende de un artificio político y social”.Alicia Puleo sostiene que el género “es el carácter construido culturalmente, de lo quecada sociedad considera masculino o femenino”. Joan W. Scott subraya que: “El génerose concreta en las diversas prácticas que contribuyen a estructurar y dar forma a laexperiencia. El género es una construcción discursiva y cultural de los sexosbiológicos”.

Género como construcción social

En definitiva, el género y, en consecuencia, las relaciones de género son “construcciones sociales” que varían de unas sociedades a otras y de unos tiempos a otros, y por lo tanto, como tales, susceptibles de modificación, de reinterpretación y de reconstrucción. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). (Palabras para la Igualdad. Biblioteca Básica Vecinal)Según la entrada del mismo nombre escrita por Clara Murguialday en su Diccionario: Categoría que subraya la construcción cultural de la diferencia sexual, esto es, el hechode que las diferentes conductas, actividades y funciones de las mujeres y los hombresson culturalmente construidas, más que biológicamente determinadas.

Rol de Género

Como categoría de análisis, el concepto “género” es utilizado en las ciencias socialesdesde que el antropólogo John Money propusiera, en 1955, el término “rol de género” (gender role) para describir los comportamientos asignados socialmente a los hombres ya las mujeres. [rtbs name=”historia-de-las-mujeres”] En 1968, en sus estudios sobre los trastornos de la identidad sexual, elpsicólogo Robert Stoller definió la “identidad de género” (gender identity) y concluyóque ésta no es determinada por el sexo biológico, sino por el hecho de haber vividodesde el nacimiento las experiencias, ritos y costumbres atribuidos a cierto género.

Género en los años 70

El feminismo (compromiso con una mejora del papel social de la mujer, que suele reflejarse en el sentido de promover la igualdad sexual) académico anglosajón impulsó el uso de este concepto en los años 70 paraenfatizar que las desigualdades entre mujeres y hombres son socialmente construidas yno biológicas. Distinguir claramente la diferenciación sexual –determinada por el sexocromosómico, gonadial, hormonal, anatómico y fisiólogico de las personas– de lasinterpretaciones que cada sociedad hace de ella, permitía una mejor comprensión de larealidad social y perseguía un objetivo político: demostrar que las característicashumanas consideradas femeninas son adquiridas por las mujeres mediante un complejoproceso individual y social, en lugar de derivarse naturalmente de su sexo biológico.

Género en los años 80

Posteriormente, en los años 80, el género comenzó a ser utilizado por diversasdisciplinas de las ciencias sociales porque demostraba ser una categoría útil paradelimitar con mayor precisión cómo la diferencia (biológica) se convierte endesigualdad (económica, social y política) entre mujeres y hombres, colocando en elterreno simbólico, cultural e histórico los determinantes de la desigualdad entre lossexos.

Reuptura

En este sentido, la adopción del género como categoría de análisis ha significadola ruptura epistemológica más importante de las últimas décadas en las cienciassociales, pues ha implicado el reconocimiento de una desigualdad social que había sidohasta entonces subsumida en la dimensión económica, tanto por la teoría de las clasescomo por las de la estratificación social (véase más).

Género en la Antropología

Desde la antropología, el género ha sido definido como la interpretación cultural e histórica que cada sociedad elabora en torno a la diferenciación sexual. Talinterpretación da lugar a un conjunto de representaciones sociales, prácticas, discursos,normas, valores y relaciones –en otras palabras, un sistema de sexo/género, segúnplantea Rubin (1975)– que dan significado a la conducta de las personas en función desu sexo.

En consecuencia, el género estructura tanto la percepción como la organizaciónconcreta y simbólica de toda la vida social.

Género en la Psicología

Para la psicología, el concepto “género” alude al proceso mediante el cual individuosbiológicamente diferentes se convierten en mujeres y hombres, mediante la adquisiciónde aquellos atributos que cada sociedad define como propios de la feminidad y lamasculinidad. El género es, por tanto, la construcción psico-social de lo femenino y lomasculino (Dio Bleichmar, 1985). Desde la perspectiva psicológica, el género es unacategoría en la que se articulan tres instancias básicas:

  • La asignación de género: se realiza en el momento en que nace la criatura, a partir dela apariencia externa de sus genitales.
  • La identidad de género: es el esquema ideo-afectivo más primario, consciente einconsciente, de la pertenencia a un sexo y no al otro. Se establece más o menos a lamisma edad en que la criatura adquiere el lenguaje (entre los dos y tres años) y esanterior a su conocimiento de la diferencia anatómica entre los sexos. Una vezestablecida la identidad de género, cuando un niño se sabe y asume como pertenecienteal grupo de lo masculino y una niña al de lo femenino, ésta se convierte en un tamiz porel que pasan todas sus experiencias.
  • El rol de género: es el conjunto de deberes, aprobaciones, prohibiciones yexpectativas acerca de los comportamientos sociales apropiados para las personas queposeen un sexo determinado. La tipificación del ideal masculino o femenino esnormativizada hasta el estereotipo, aunque en el desarrollo individual la futura mujer uhombre haga una elección personal dentro del conjunto de valores considerados propiosde su género. No obstante, los roles y estereotipos de género – tanto femeninos comomasculinos – están tan hondamente arraigados, que son considerados como la expresiónde los fundamentos biológicos del género.

Por su parte, sociólogas e historiadoras feministas han conceptualizado el género comoelemento estructurador de un conjunto de relaciones sociales – las relaciones de género- que determinan las interacciones de los seres humanos en tanto personas sexuadas. Lasrelaciones de género son socialmente construidas y, por lo tanto, son transformables; noproceden de la biología ni son necesariamente armoniosas, al contrario, pueden ser deoposición y conflicto. Dado que estos conflictos están determinados socialmente,pueden adoptar formas muy distintas en diversas circunstancias; a menudo adoptan laforma de dominación masculina y subordinación femenina (Whitehead, 1979).

Los Elementos del Género

Desde esta perspectiva, Joan Scott (1986) ha planteado que el concepto “género” comprende cuatro elementos interrelacionados:

  • Símbolos y mitos que evocan representaciones múltiples y, a menudo, contradictorias–Eva y María, por ejemplo, como símbolos de la mujer en la tradición cristianaoccidental–, pero también mitos de luz y oscuridad, de purificación y contaminación,inocencia y corrupción.
  • Conceptos normativos que manifiestan las interpretaciones de los significados de lossímbolos. Estos conceptos se expresan en doctrinas religiosas, educativas, científicas,legales y políticas, que afirman categórica y unívocamente el significado de hombre ymujer, masculinas y femeninas.
  • Instituciones y organizaciones sociales de las relaciones de género: el sistema deparentesco, la familia, el mercado de trabajo segregado por sexos, las institucioneseducativas y la política. El género se construye a través del parentesco pero tambiénmediante la economía y la política, que actúan hoy en día de modo ampliamenteindependiente del parentesco.
  • La subjetividad y las identidades de género (femenina y masculina).

En línea con el planteamiento de las relaciones de género, feministas vinculadas a lacorriente del feminismo (compromiso con una mejora del papel social de la mujer, que suele reflejarse en el sentido de promover la igualdad sexual) de la igualdad y/o a la escuela anglosajona han enfatizado que el género es una forma primaria de relaciones significantes depoder, un campo dentro del cual o por medio del cual se articula el poder, dado que laconstrucción del género no es simplemente un proceso de diferenciación que producedos mundos, separados pero iguales, para mujeres y hombres; por el contrario, alpropiciar una distribución desigual de conocimientos, propiedad e ingresos,responsabilidades y derechos entre mujeres y hombres, el género estructura unasrelaciones asimétricas de poder entre ambos.

[rtbs name=”introduccion-a-la-politica”]

Relaciones de Poder

Naila Kabeer (1994) planteó que estas relaciones de poder entre los géneros derivan de acuerdos institucionales gestados en instituciones sociales como el hogar, elmercado, el Estado y la comunidad, los cuales proporcionan a los hombres, más que alas mujeres, una mayor capacidad para movilizar reglas y recursos institucionales quepromuevan y defiendan sus propios intereses.
Entre las Líneas
En la mayoría de los contextos, loshombres gozan, en términos generales, de un mayor acceso a los alimentos, a lospuestos políticos o a la tierra, una mayor movilidad física, menos responsabilidades entérminos de auto-cuidado o de cuidado de las personas jóvenes o ancianas, una posiciónprivilegiada en términos de control del trabajo –sobre todo del trabajo de las mujeres– yuna sexualidad menos confinada. Estas relaciones definen también la manera en quehombres y mujeres perciben sus necesidades prácticas cotidianas, además deprovocarles intereses estratégicos discrepantes y, tal vez, conflictivos en latransformación a largo plazo (véase más en esta plataforma general) de esas desigualdades.
Entre las Líneas
En la medida en que talesrelaciones encarnan el privilegio masculino, es probable que parte de los interesesestratégicos de los hombres consista en una resistencia a la idea de que lasdesigualdades de género existen, son construidas socialmente y, en consecuencia,pueden ser desafiadas y transformadas.

Las identidades y roles femeninos y masculinos

Las conclusiones de los estudios sobre el género han impactado también en el campodel desarrollo, llegando a modificar los planteamientos y la práctica de la planificacióny la cooperación internacional. La introducción del concepto “género” en las investigaciones sobre las mujeres y el desarrollo permitió dejar de considerar a la smujeres como “el problema” y entender que las identidades y roles femeninos y masculinos se construyen socialmente, y que la posición social de un género no puede ser entendida aisladamente de la posición del otro.

Género y Desarrollo

Asumiendo que ninguna acción de desarrollo es neutral en términos de género, estudiosas de la participación de las mujeres en los procesos de cambio (como Young, Moser y Kabeer) y activistas de los movimientos de mujeres en el Sur, defienden que el enfoque de las relaciones de género es el más fructífero para abordar los temas relacionados con las mujeres y el desarrollo.

Ventajas del Enfoque

Además de enfatizar que la desigualdad de género no es la única relación de desigualdad en la que viven mujeres y hombres, este enfoque evita las generalizaciones universalistas que caracterizan a los planteamientos estructuralistas en torno a la opresión de las mujeres (los cuales consideran que ésta es consecuencia del modo de producción capitalista o de un patriarcado mundial), al tiempo que contribuye a:

  • Extender el concepto marxista de relaciones sociales más allá de la producción deobjetos y mercancías, hasta incluir la producción y el cuidado del cuerpo y la vidahumana: procreación, cuidado de las criaturas, personas enfermas y ancianas, junto conla reproducción diaria de la fuerza de trabajo.
  • Teorizar las relaciones de la vida cotidiana y sus interconexiones con las relacionesde reproducción y producción, en el marco de la economía local y mundial.
  • Dejar de considerar a las mujeres como categoría aislada –tal como las enfoca laestrategia Mujer en el Desarrollo y centrarse en el análisis de las relaciones de poderentre los hombres y las mujeres que ubican a éstas como grupo subordinado en ladivisión de recursos y responsabilidades, atributos y capacidades, poder y privilegio.

A partir de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing (1995), lasagencias de Naciones Unidas, algunos organismos multilaterales –como el cad (Comitéde Ayuda al Desarrollo) de la OCDE– y múltiples organizaciones no gubernamentalesde cooperación han asumido, en términos generales, el enfoque de las relaciones degénero para abordar los retos de la participación de las mujeres en los procesos dedesarrollo, concluyendo que:

  • El problema no es la integración de las mujeres en los procesos de desarrollo, o sufalta de formación, créditos o recursos, sino los procesos e instituciones sociales quedan lugar a las desigualdades entre mujeres y hombres.
  • Estas desigualdades no afectan únicamente a las mujeres, sino también al desarrollo en su conjunto; por tanto, la desigualdad debe considerarse una cuestión social, y no un tema de las mujeres.
  • No se trata solo de incorporar a más mujeres a los procesos y programas existentes, sino de llevar a cabo reformas para asegurar que éstos reflejen las visiones, intereses y necesidades de las mujeres, y contribuyan al logro de la equidad de género.

La estrategia Género en el Desarrollo (GED), más que cualquier otro enfoque sobre laparticipación de las mujeres en el desarrollo, se ha mostrado muy fecunda a la hora deconstruir conceptos (intereses y necesidades de género prácticos y estratégicos, triplerol, posición y condición de las mujeres, potencial de transformación) y marcosanalíticos, para la evaluación del impacto de género de los procesos de desarrollo.Caroline Moser (1993) aplicó esta perspectiva al campo de la planificación (véase más en esta plataforma general) deldesarrollo y la capacitación, elaborando una nueva metodología –la planificación (véase más en esta plataforma general) degénero- cuyo objetivo es asegurar que las mujeres, a través de su empoderamiento,obtengan la igualdad y la equidad con los hombres en las sociedades en desarrollo.

Instrumento Básico

Las impulsoras de GED han propuesto el análisis de género como el instrumento básico para obtener información sobre las relaciones entre mujeres y hombres en un contextodeterminado, y como una herramienta imprescindible para diseñar acciones dedesarrollo y ayuda humanitaria. El análisis de género consiste en el examen sistemáticode las funciones desempeñadas por mujeres y hombres, teniendo en cuenta losdesequilibrios existentes en su acceso al trabajo, los recursos, el ocio, la riqueza, lacultura y el poder. Por tanto, permite comprender los procesos e instituciones socialesque producen y reproducen la desigualdad genérica; los mecanismos de dominación queutilizan los hombres, como grupo social; las formas en que las mujeres son expropiadasde los beneficios de su trabajo; la valoración asimétrica de la capacidad y comportamientos de ambos sexos, así como el distinto acceso a recursos y poder que así se genera.

La Cuestión de la Igualdad

Es importante señalar que el hecho de analizar la realidad “desde el género” no implica considerar a todas las mujeres como iguales. Aunque las mujeres comparten experiencias, fuerzas y obstáculos que les otorgan necesidades e intereses comunes –los cuales pueden, en determinadas circunstancias, propiciar su unidad como grupo–, lasformas de subordinación social y económica, y de vulnerabilidad, son tan complejas yestán tan individualizadas como las personas que las sufren.

La Cuestión de la Desigualdad

De la misma forma, trabajar con mujeres no significa que automáticamente se tenganen cuenta los aspectos relacionados con la desigualdad de género; esto se debe a que, apesar de que las relaciones de género están siempre presentes, tomarlas en consideración requiere un interés especial en descubrirlas, aplicando para ello herramientas conceptuales y analíticas que permitan poner de manifiesto los procesos que producen y reproducen las relaciones de poder entre hombres y mujeres.

En el campo de la planificación (véase más en esta plataforma general) del desarroll

También deben diferenciarse dos acepciones del género que coexisten en el campo de la planificación (véase más en esta plataforma general) del desarrollo: la dimensión de género y la perspectiva de género. Laprimera se refiere al género como categoría de análisis, útil para conocer y evaluar uncontexto, una realidad determinada, una experiencia o un proyecto.

Indicaciones

En cambio, laperspectiva de género alude no solo al potencial analítico de esta categoría sino tambiéna su potencial político, transformador de la realidad. Desde este ángulo, el género no essólo una herramienta para el análisis de cómo están las mujeres en el mundo; también esuna propuesta política en tanto que exige un compromiso a favor de la construcción derelaciones de género equitativas y justas.

Fuente: Cl. M. (todos los títulos son nuestros)

Sexo y Género

En el Anuario de Derecho penal Numero 1999-2000, en su página 25, publicó José Hurtado Pozo el siguiente apartado, dentro del capítulo titulado MORAL, SEXUALIDAD Y DERECHO PENAL.:

“Las diversas concepciones morales, como también las de otra índole, sobre el comportamiento sexual de las personas y las diferentes maneras como ha sido regulado suponen se explique una cuestión previa: ¿qué es la sexualidad? Cuestión que, a pesar de su importancia, no ha sido analizada oportuna y suficientemente. Las respuestas que se dan están estrechamente vinculadas a la perspectiva que se adopta y casi siempre revelan la concepción patriarcal predominante.

Dos posiciones extremas deben ser, desde un inicio, descartadas. La primera es aquella que sublima la sexualidad y mediante la cual, consciente o inconscientemente, se oculta la realidad de la sexualidad en tanto fenómeno social.

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Así, se dice, por ejemplo, que cualquiera que sea el comentario que merece una explicación sobre la sexualidad, una primera constatación se impone: la sexualidad es un misterio. Pero, no comprendido en el sentido simple del término de que lo que concierne al sexo sería necesariamente obscuro e incomprensible. Sino más bien en el sentido fuerte de la palabra: no se terminará jamás de estudiar, de comprender, de elucidar la sexualidad (JALMONT,, p. 6). Es evidente que criterios como éste no son instrumentos útiles para explicar “lo que la humanidad ha hecho de la hembra (p. 32) humana” (DE BEAUVOIRE, vol. 1, p. 77), ni tampoco para comprender y valorar la manera como se han regulado legislativamente los actos de carácter sexual prohibidos.

La segunda consiste en reducir la sexualidad a su dimensión biológica. Se la debe rechazar no porque se niegue la importancia que tienen los factores biológicos que caracterizan a las personas de sexo masculino y a las de sexo femenino, sino porque dichos factores no bastan para comprender la sexualidad y, menos aún, para determinar la jerarquía de los sexos. La sexualidad no es el sexo. La primera está determinada por la evolución de los mecanismos sociales establecidos para regular y controlar la vida sexual de las personas. Ignorar esto implica desconocer el proceso histórico que condiciona la manera de concebir la sexualidad; proceso que es influenciado por las condiciones políticas, económicas y sociales de cada época.

Análisis Feministas

En esta perspectiva alcanza todo su significado la afirmación de que no se nace mujer, sino que “se deviene mujer”.

En los análisis feministas se prefiere oponer sexo a género para destacar que el primero de orden biológico no es lo mismo que el segundo. Este último es llamado también sexo social, comprendido tanto en el sentido de la significación polivalente del sexo (por ejemplo, social, política, cultural, simbólica), como de su regulación normativa. De esta manera, se parte también de la idea que el sistema social y cultural crea, modela la base natural: a partir del sexo se construye la sexualidad. El género. presentado como si fuera un hecho natural, tiene la función de atribuir a los individuos pertenecientes a uno u otro sexo capacidades y características consideradas de carácter universal. De esta manera, se explican y justifican las discriminaciones contra la mujer y, en particular, en el sistema de control social (del cual el sistema penal es solo una parte).

Elementos de Transversalización de la Perspectiva de Género

Descripción y definición de Transversalización de la Perspectiva de Género aparecidas en el diccionario de derecho procesal constitucional y convencional (2014), escrito por Maider Zilbeti Pérez y publicado por el Poder Judicial de la Federación (mexicana) y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM): La vida de las mujeres y hombres se encuentra impregnada por las relaciones de género, la cultura, la etnia, la clase, la edad, el idioma, todas ellas relaciones de poder a través de las cuales se expresan y refuerzan desigualdades y discriminaciones múltiples. Estas intersecciones biológicas-culturales-económicas demandan comprender y atender mejor las diversidades mediante una adecuada articulación de estas categorías a la hora de diseñar políticas públicas y analizar la realidad para su posterior transformación.

La estrategia del mainstreaming de género traducido al español como “transversalización” apunta a obtener mayor impacto en el objetivo de superar las discriminaciones sociales de género y alcanzar mayores niveles de igualdad entre mujeres y hombres. El concepto aparece en textos posteriores a la Tercera Conferencia Mundial sobre la Mujer en Nairobi (1985) como resultado de las políticas para el desarrollo iniciadas en 1984, después de que se estructurara el Fondo de Naciones Unidas para la Mujer (Unifem) y se estableciera como mandato la incorporación de las mujeres y la igualdad de sus derechos a la agenda para el desarrollo.

Secuencia

Posteriormente, es adoptada en la Cuarta Conferencia sobre la Mujer (1995) en Beijing con el objetivo de hacer frente al bajo impacto que estaban teniendo las diferentes políticas, programas y acciones para lograr la igualdad entre mujeres y hombres en diferentes países.

Basado en la experiencia de varios autores, mis opiniones, perspectivas y recomendaciones se expresarán a continuación (o en otros lugares de esta plataforma, respecto a las características en 2026 o antes, y el futuro de esta cuestión):

Transversalización de la Perspectiva de Género tras la Conferencia

A partir de Beijing, y a pesar de no contar con directrices sobre cómo desarrollar esta estrategia, la mayor parte de las agencias del sistema de Naciones Unidas, gobiernos, agencias de cooperación bilateral y otras organizaciones de desarrollo, adoptan la transversalización de la perspectiva de género.

Necesidades

En este contexto se identifican necesidades por definir una estrategia que involucre a todas y todos los actores, que permee el total de las acciones, acelere los cambios estructurales y además que tenga un alcance global.

Según el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (Ecosoc), la transversalización de la perspectiva de género representa integrar el enfoque de igualdad de género de forma transversal en todas sus políticas, estrategias, programas, actividades administrativas y financieras e incluso en la cultura institucional, para contribuir verdaderamente al cambio en las situaciones de desigualdad entre mujeres y hombres.

Procesos

En julio de 1997, el Ecosoc definió el concepto de la tranversalización de la perspectiva de género de la siguiente manera:

“Transversalizar la perspectiva de género es el proceso de valorar las implicaciones que tiene para los hombres y para las mujeres cualquier acción que se planifique, ya se trate de legislación, políticas o programas, en todas las áreas y en todos los niveles. Es una estrategia para conseguir que las preocupaciones y experiencias de las mujeres, al igual que las de los hombres, sean parte integrante en la elaboración, puesta en marcha, control y evaluación de las políticas y de los programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, de manera que las mujeres y los hombres puedan beneficiarse de ellos igualmente, y no se perpetúe la desigualdad. El objetivo final de la integración es conseguir la igualdad de los géneros”.

Político y Técnico

En este contexto, la transversalización de la perspectiva de género es un proceso político a la vez que técnico, de análisis y de evaluación. (Tal vez sea de interés más investigación sobre el concepto). Es una estrategia que involucra a las y los diferentes actores sociales en la búsqueda de la igualdad entre mujeres y hombres al mismo tiempo que denomina determinadas herramientas para el análisis de género. Se trata de un enfoque transformador, dotado de un cuerpo teórico propio, dirigido a analizar los impactos diferenciados entre mujeres y hombres, que permite tomar en cuenta las especificidades de personas como seres integrales y que, al mismo tiempo, tiene como objetivo implementar medidas para corregir las desigualdades.
A continuación se examinará el significado.

¿Cómo se define? Concepto de Género en el Ámbito del Derecho Migratorio de la Unión Europea

Los atributos socialmente construidos, roles, actividades, responsabilidades y necesidades predominantemente relacionados con la pertenencia al sexo masculino o femenino en determinadas sociedades o comunidades en un momento dado.

Crimen y Género: una Introducción

Traducción de crimen y género en inglés: Crime and Gender.

La investigación encuentra consistentemente que las mujeres son mucho menos propensas que los hombres a participar en conductas ilegales. Se ofrece también un examen de crimen y género enfocado en sus aspectos internacionales. Parte de la literatura resume las investigaciones académicas examinando la relación entre género y crimen, que a menudo sigue uno de tres enfoques:

  • La investigación a nivel macro examina las tendencias nacionales en la delincuencia de mujeres en comparación con las de los hombres, enfatizando las explicaciones sobre los cambios en la brecha de género.
  • La investigación cualitativa sobre la delincuencia de mujeres se centra en cómo los entornos sociales influyen en las decisiones de las mujeres de cometer delitos. Y,
  • Análisis a nivel individual del centro de datos de la encuesta sobre explicaciones sociopsicológicas de por qué los hombres son más propensos que las mujeres a infringir la ley.

Autor: Williams

El Desarrollo de la Historia de Género

Traducción al inglés: The Development of Gender History.

El Desarrollo de la Historia de Género en la Historia Social Europea

Nota: para una lista de entradas sobre la historia social de Europa, incluido el desarrollo de la historia de género, véase aquí. Dos aspectos claros en este contexto son los siguientes:

  • Noción de Consecuencias diferenciadas en función del género en relación con las Políticas de Género y Desarrollo
  • Noción de Género en relación con las Políticas de Género y Desarrollo
  • Género en relación a la Antropología

    El diccionario de antropología define género de la siguiente forma: Identidad clasificatoria que surge de la división de los roles sexuales en la sociedad, considerando aspectos conductuales, construidos culturalmente, frente a las distinciones biofísicas de la categoría sexo. Así tenemos los géneros masculino y femenino, con sus respectivos roles sociales. Por ejemplo, en algunas sociedades la masculinidad es configurada en violencia, dejando de lado la expresión emotiva de los sentimientos (abrazos, besos, caricias) para la parte femenina (“los hombres no lloran”). Por ello, las labores más “rudas” le son encomendadas a los individuos del género masculino y las del cuidado del hogar, de los hijos, a los del femenino.

    Género frente a Sexo en la Teoría del Derecho

    También de interés para Género:
    ▷ Derecho y Género
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    Sociología y Género

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    En los estudios de los medios de comunicación (véase también respecto al género y la imagen de la mujer), un tipo distinto de producto mediático o artículo cultural – por ejemplo, en la televisión: telenovela, comedia, programas de noticias, deporte y drama.

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    Revisor: Lawrence

    Género en Economía

    En inglés: Gender in economics. Véase también acerca de un concepto similar a Género en economía.

    Introducción a: Género en este contexto

    El término género se ha referido tradicionalmente, al igual que el sexo, a las diferencias biológicas entre hombres y mujeres. Más recientemente, ha surgido un movimiento, tanto en los escritos de ciencias sociales como en el discurso público, para ampliar esta definición y abarcar también las distinciones que la sociedad ha erigido sobre esta base biológica, y además utilizar la palabra género en lugar de sexo para referirse a esta definición más amplia. En este ensayo, describimos la relación de este concepto ampliado de género con la teoría económica. Este texto tratará de equilibrar importantes preocupaciones teóricas con debates empíricos clave para ofrecer una visión general de este importante tema sobre: Género. Para tener una panorámica de la investigación contemporánea, puede interesar asimismo los textos sobre economía conductual, economía experimental, teoría de juegos, microeconometría, crecimiento económico, macroeconometría, y economía monetaria.

    Datos verificados por: Sam.

    [rtbs name=”macroeconomia”][rtbs name=”pensamiento-economico”] [rtbs name=”historia-economica”] [rtbs name=”politicas-economicas”]

    Género en Biología y Ejemplos

    En la literatura científica, género y especie se emparejan del siguiente modo: la rosa de té es Rosa odorata, el ginkgo común es Ginkgo biloba, el caballo común es Equus caballus, y la tortuga de carey es Eretmochelys imbricata. (Los biólogos llevan utilizando la nomenclatura binomial para identificar las especies desde que la utilizó por primera vez el naturalista y explorador sueco Carolus Linnaeus tras su publicación de Species Plantarum en 1753.

    Un ejemplo de género vegetal que contiene muchas especies es Rosa, que contiene más de 100 especies de rosas. En cambio, el género Ginkgo es monotípico, y sólo contiene el ginkgo común (también conocido como árbol del cabello de doncella). En los animales, por ejemplo, los caballos y las cebras forman el género Equus, mientras que la tortuga carey es el único miembro del género Eretmochelys.

    [rtbs name=”biologia”]

    Recursos

    [rtbs name=”informes-jurídicos-y-sectoriales”][rtbs name=”quieres-escribir-tu-libro”]

    Traducción al Inglés

    Traducción al inglés de Género: Gender

    Véase También

    • Antropología
    • Ciencia Económica
    • Condiciones Sociales
    • Costumbres Sociales
    • Capitalismo
    • Comercialización
    • Género
    • Protesta popular
    • El hogar
    • Herencia
    • Cortejo
    • Matrimonio
    • Divorcio
    • La familia
    • Estado
    • Condiciones Sociales
    • Vida Social
    • Costumbres Sociales
    • Historia Social
    • Crimen
    • Delincuencia
    • Ofender a la mujer
    • Criminología feminista
    • Equidad de Género
    • Sexualidad
    • Principio de No Discriminación
    • Mujer
    • Voto Femenino
    • Derechos de la Mujer
    • Discriminación Múltiple
    • Derechos Reproductivos
    • Igualdad de Género
    • Discriminación por Motivo de Sexo
    • Moral
    • Educación
    • Patriarcado
    • Igualdad de oportunidades
    • Discriminación por Sexo
    • Acción Positiva
    • Discriminación Positiva
    • Mujeres Indígenas
    • Sociología Del Derecho
    • Horas De Trabajo

    Taxonomía
    Filogenética

    Bibliografía

    Referencia Adicional

    Burin, Mabel e Irene Meler (2001). Género y familia. Poder, amor y sexualidad en la construcción de la subjetividad, Buenos Aires, Paidós.

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    6 comentarios en «Género»

    1. El género, clasificación biológica de rango intermedio entre la familia y la especie, está formada por especies estructural o filogenéticamente relacionadas o por una única especie aislada que presenta una diferenciación inusual ( género monotípico ). El nombre del género es la primera palabra de un nombre científico binomial (el nombre de la especie es la segunda palabra) y siempre va en mayúsculas.

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