Nuevos Estados tras la Desintegración de Yugoslavia
El 25 de junio de 1991, las declaraciones de independencia de Eslovenia y Croacia pusieron fin de hecho a la existencia de la RFSY. En abril de 1992, las nuevas declaraciones de independencia de otras dos repúblicas, Macedonia, así como de Bosnia-Herzegovina, dejaron sólo a Serbia y Montenegro dentro de la Federación. La decisión de la Comunidad Europea (CE), ahora Unión Europea (UE), de reconocer a los nuevos Estados de Yugoslavia durante la crisis yugoslava sigue siendo objeto de gran controversia. La política de reconocimiento condicional de la CE representó una innovación en la elaboración de la política de seguridad de la CE y constituyó un alejamiento radical de la práctica estatal histórica, así como del derecho internacional. Hasta cierto punto, el reconocimiento es un acto estratégico y político, como han demostrado sus defensores, sobre todo Alemania. Era necesario conciliar las preocupaciones internas y regionales de la CE y sus Estados miembros con la determinación de forjar una política exterior y de seguridad común y el deseo de independencia de las repúblicas yugoslavas.