▷ Sabiduría semanal que puedes leer en pocos minutos. Añade nuestra revista gratuita a tu bandeja de entrada. Lee gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Liderazgo, Dinero, Startups, Políticas, Ecología, Ciencias sociales, Humanidades, Marketing digital, Ensayos, y Sectores e industrias.

Orígenes de la Ecología Industrial

Los Orígenes de la Ecología Industrial Este elemento es una expansión del contenido de los cursos y guías de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y análisis sobre este tema. [aioseo_breadcrumbs] Los Orígenes de la Ecología Industrial La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano celebrada en Estocolmo en 1972 suele considerarse un hito … Leer más

Crowdfunding

Se distingue entre el crowdfunding que tiene como objetivo el “reparto comunitario” y el interés propio. En relación con la primera definición, el crowdfunding que tiende a la solidaridad implica que las personas se reúnan para satisfacer una necesidad más amplia, que sirva para objetivos sociales o medioambientales. Algunas plataformas de crowdfunding intentan alcanzar estos objetivos (por ejemplo, SPEAR y Kisskissbankbank), mientras que otras se centran específicamente en la promoción de inversiones en energías renovables. Algunas plataformas proponen tanto proyectos “habituales” como proyectos que persiguen un bien social. Por ejemplo, Kickstarter. El crowdfunding podría beneficiar a la comunidad de la ecología industrial (véase más sobre su historia) de una manera obvia, al recaudar fondos para proyectos interesantes y novedosos. En otros sectores, el crowdfunding se ha utilizado para poner a prueba la viabilidad o el apoyo público a determinadas iniciativas. El crowdfunding para una nueva instalación de biogás, por ejemplo, podría demostrar el interés y la aceptación entre el público en general de dicho proyecto. Hay otra forma en la que el crowdfunding podría funcionar en sinergia con la ecología industrial: como herramienta de inversión.

Futuro de la Economía Colaborativa

Hay pocas respuestas inequívocas a la pregunta de cómo serán las economías de intercambio y cómo se practicará y gobernará el intercambio en el futuro. Por ejemplo, las condiciones laborales precarias de quienes trabajan en las economías compartidas a través de plataformas de trabajo a la carta han generado mucho debate, pero la precariedad en sí misma no es nueva ni se limita a las economías compartidas. En el sector del transporte, por ejemplo, muchos taxistas eran contratistas independientes antes de la invención de las empresas de transporte compartido basadas en plataformas. También se da el caso de que los datos sobre las prácticas de la economía colaborativa no son fácilmente accesibles, por lo que las predicciones sobre las tendencias futuras siguen siendo, en el mejor de los casos, especulativas, al igual que las repercusiones sociales, económicas y medioambientales de un ecosistema ampliado de economía colaborativa; sin embargo, el dinamismo del sector, con su boyante cultura de creación de empresas, sugiere que la dinámica de los innovadores dejará a los Estados de todas las escalas jugando a ponerse al día en materia de regulación en el futuro. Los marcos jurídicos y normativos requerirán sin duda una modernización para reflejar las nuevas configuraciones del poder económico, pero hay una serie de factores que dificultan la gobernanza, desde la definición de los límites normativos de las nuevas entidades económicas hasta el cálculo de los costes y beneficios de la regulación y la gobernanza y cómo deben distribuirse.

Igualitarismo Político

Este texto se ocupa del igualitarismo político. Hay dos respuestas destacadas en las teorías igualitarias modernas: igualdad de bienestar e igualdad de recursos. El igualitarismo del bienestar es popular entre aquellos que se sienten atraídos por la visión del utilitarismo de que el bienestar humano es, en última instancia, la característica moralmente más importante de una comunidad a la que el Estado debe prestar atención, pero que quieren trazar un camino para que el Estado persiga el bienestar no de una manera “agregada”, sino de una manera más sensible a las particularidades de los individuos. Sin embargo, esta forma de formular una visión igualitaria plantea algunos problemas graves. Muchos igualitaristas hayan seguido a Ronald Dworkin en la defensa del “igualitarismo de los recursos”, que haría que el Estado igualara los recursos (tal vez definidos según algo parecido a los bienes primarios de Rawls), no el bienestar. Pero Dworkin argumenta que es interesantemente difícil distribuir los recursos “equitativamente” de una manera que sea genuinamente justa. No es tan sencillo como dar la misma cantidad de recursos a cada persona y utilizar el Estado para supervisar las transferencias para garantizar que sigan siendo las mismas. En cambio, lo que Dworkin quiere defender es una forma de distribuir los recursos que, aunque no dé lugar a que todo el mundo tenga exactamente la misma cantidad, deje a cada persona satisfecha con su suerte y sea capaz de asumir la responsabilidad de cómo satisfacer sus gustos y asegurar su bienestar. Para aclarar su concepción de la igualdad, Dworkin propone un experimento mental similar al enfoque contractualista para definir la justicia.

Igualdad Liberal

Aquí se ha tratado de subrayar la singularidad del concepto, es decir, en el hecho de que sirve tanto como principio político como en contextos extrapolíticos, y que busca basar la política en una forma de racionalidad que se apoya en una intuición de consistencia (relación de igualdad con los iguales). También se examina un tipo diferente de visión histórica de la igualdad (que aplicamos principalmente al período de formación de la modernidad): una visión que examina la historia de la igualdad a través de la pregunta de cómo surgieron nuevas formas de indignación por la falta de igualdad; es decir, cómo empezaron a percibirse las condiciones sociales como escasas de igualdad. Asimismo, tratamos de señalar el núcleo del debate contemporáneo sobre la naturaleza de la idea de una comunidad política de iguales, y destacar el cambio necesario para repensar la desigualdad como algo estructural: un cambio que a su vez requiere repensar diversos patrones de desigualdad estructural, como la explotación, y restablecer el principio de igualdad a partir del concepto de vulnerabilidad.

▷ Recibe gratis nuestras revistas de Derecho empresarial, Emprender, Carreras, Dinero, Políticas, Ecología, Liderazgo, Marketing digital, Startups, Ensayos, Ciencias sociales, Derecho global, Humanidades, y Sectores económicos, en Substack. Cancela cuando quieras.