Dolarización
En el debate sobre la dolarización están implícitas dos opiniones muy diferentes sobre la secuencia de las medidas de política. Una de ellas es que la dolarización, para que funcione sin problemas y produzca más beneficios que costos, debe esperar a que se completen las reformas complementarias. La otra opinión es que la dolarización no tiene por qué esperar a esas otras reformas porque el propio acto de dolarizar producirá los cambios necesarios para suavizar el funcionamiento del nuevo régimen. En este texto se considera estos argumentos como aplicables a los casos de reforma del mercado laboral, reforma fiscal y reforma del sector financiero.