Malaria
El paludismo o malaria es una enfermedad causada por un parásito que infecta a los seres humanos a través del torrente sanguíneo y se propaga comúnmente por medio de los mosquitos. Es la principal causa de muerte por infección parasitaria en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el paludismo infectó a 228 millones de personas y causó 405.000 muertes en 2018. Se considera que la enfermedad está erradicada en los Estados Unidos y Europa, y el mayor número de casos de paludismo se da en seis países del África subsahariana.
Los enfoques para eliminar el paludismo incluyen la distribución de mosquiteros impregnados de insecticida, la edición genética para que los mosquitos no puedan transmitir la enfermedad y la investigación de terapias más eficaces y una vacuna efectiva y duradera. Se ha acreditado que un insecticida llamado diclorodifeniltricloroetano (DDT) utilizado en los decenios posteriores a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) ha reducido la incidencia del paludismo en muchos países. El DDT fue prohibido en los Estados Unidos y en la mayoría de los países industrializados a partir de 1973. Sin embargo, la OMS considera que los beneficios del uso del DDT para prevenir el paludismo superan los peligros de la exposición humana al insecticida.