Modernización de la Mujer Turca

Esta entrada se ocupa de la participaci√≥n de las mujeres en la fuerza de trabajo. Las mujeres comenzaron a incorporarse a la fuerza de trabajo en cantidades significativas a principios del siglo XIX, cuando la producci√≥n industrial aument√≥ debido a varios factores, entre ellos la introducci√≥n de maquinaria textil mejorada en el sistema de f√°bricas. Durante casi 150 a√Īos, la t√≠pica empleada era joven y soltera. Tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial (1939-45), las mujeres casadas empezaron a unirse a la fuerza laboral en gran n√ļmero, tomando trabajos de f√°brica para apoyar el esfuerzo de la guerra. En los a√Īos de posguerra las mujeres se enfrentaron a la presi√≥n social para volver al hogar y criar a los hijos, pero en los a√Īos sesenta, durante la √ļltima parte del siglo XX, comenzaron de nuevo a hacer progresos en el lugar de trabajo.

Empoderamiento de Género

Empoderamiento de G√©nero Este elemento es una profundizaci√≥n de los cursos y gu√≠as de Lawi. Ofrece hechos, comentarios y an√°lisis sobre el “Empoderamiento de G√©nero”. V√©ase tambi√©n el Empoderamiento de la Mujer y el Empoderamiento pol√≠tico de las mujeres. Empoderamiento Pol√≠tico y Participaci√≥n Pol√≠tica Un argumento antiguo es que los miembros de las minor√≠as raciales … Leer m√°s

Movimiento Poscolonial

La fundaci√≥n del Estado poscolonial fue acompa√Īada de la creaci√≥n del sujeto colectivo transtemporal que lo habitaba. Condicionadas por el vocabulario y la gram√°tica del constitucionalismo moderno, las sociedades poscoloniales trataron de construir ese sujeto homog√©neo que supuestamente preexist√≠a al Estado: cada naci√≥n correspond√≠a a un Estado, cada Estado a una naci√≥n. El requisito conceptual chocaba con la diversidad cultural, racial y religiosa de las sociedades poscoloniales (como hab√≠a chocado con la diversidad de las sociedades europeas en el siglo XIX y principios del XX). La supuesta unidad, cohesi√≥n y homogeneidad cultural del sujeto colectivo imaginado entraba en profunda tensi√≥n con la heterogeneidad, y a veces fragmentaci√≥n, de las poblaciones que realmente habitaban el territorio nacional. Por ejemplo, la naci√≥n nigeriana imaginada como culturalmente homog√©nea se enfrentaba, y se enfrenta, a la existencia de 370 grupos √©tnicos en el territorio nigeriano, de los cuales los hausa, los yoruba y los igbo constituyen la mayor√≠a. La realidad es que lo “poscolonial” a√ļn est√° por nacer. M√°s bien, lo que se vislumbra en el horizonte es lo que ha denominado un devenir negro del mundo. Hist√≥ricamente hablando, esto queda claramente demostrado por el hecho de que a nivel continental africano, casi sesenta a√Īos despu√©s de las celebraciones de la “descolonizaci√≥n pol√≠tica”, la Uni√≥n Africana, sigue hablando de construir y lograr un √Āfrica pr√≥spera, unida, autodefinida y pac√≠fica en 2063.

Políticas Poscoloniales

La fundaci√≥n del Estado poscolonial fue acompa√Īada de la creaci√≥n del sujeto colectivo transtemporal que lo habitaba. Condicionadas por el vocabulario y la gram√°tica del constitucionalismo moderno, las sociedades poscoloniales trataron de construir ese sujeto homog√©neo que supuestamente preexist√≠a al Estado: cada naci√≥n correspond√≠a a un Estado, cada Estado a una naci√≥n. El requisito conceptual chocaba con la diversidad cultural, racial y religiosa de las sociedades poscoloniales (como hab√≠a chocado con la diversidad de las sociedades europeas en el siglo XIX y principios del XX). La supuesta unidad, cohesi√≥n y homogeneidad cultural del sujeto colectivo imaginado entraba en profunda tensi√≥n con la heterogeneidad, y a veces fragmentaci√≥n, de las poblaciones que realmente habitaban el territorio nacional. Por ejemplo, la naci√≥n nigeriana imaginada como culturalmente homog√©nea se enfrentaba, y se enfrenta, a la existencia de 370 grupos √©tnicos en el territorio nigeriano, de los cuales los hausa, los yoruba y los igbo constituyen la mayor√≠a. La realidad es que lo “poscolonial” a√ļn est√° por nacer. M√°s bien, lo que se vislumbra en el horizonte es lo que ha denominado un devenir negro del mundo. Hist√≥ricamente hablando, esto queda claramente demostrado por el hecho de que a nivel continental africano, casi sesenta a√Īos despu√©s de las celebraciones de la “descolonizaci√≥n pol√≠tica”, la Uni√≥n Africana, sigue hablando de construir y lograr un √Āfrica pr√≥spera, unida, autodefinida y pac√≠fica en 2063.

Progreso en el Sur Global

Comercio internacional y su historia

Este texto reflexiona sobre las dimensiones clave del progreso y el crecimiento del Sur Global y los retos asociados. En primer lugar, se examina el contexto mundial antes de cuestionar si existe “crecimiento sin desarrollo” y el papel que desempe√Īa la explotaci√≥n de los recursos en este contexto. Tras examinar lo que los Objetivos de Desarrollo del Milenio nos dicen sobre el continente, el texto concluye con un llamamiento a prestar m√°s atenci√≥n a las necesidades muy reales de la gente sobre el terreno en el Sur Global.

Desigualdad de Ingresos en el Sur Global

Este texto se ocupa de la desigualdad de ingresos en el Sur Global. La democratizaci√≥n y la reforma pol√≠tica barrieron el continente del Sur Global durante una d√©cada despu√©s de 1990, dando lugar a elecciones multipartidistas en docenas de pa√≠ses y a la ampliaci√≥n del espacio pol√≠tico en toda la regi√≥n. La posterior recuperaci√≥n de las econom√≠as del Sur Global, que se aceler√≥ notablemente en la d√©cada de 2000, puso de relieve los debates sobre el tipo de r√©gimen y el progreso. Los reg√≠menes electorales han persistido en algunos pa√≠ses del Sur Global, aunque no sin signos de debilitamiento de las pr√°cticas e instituciones democr√°ticas. No obstante, los estudios emp√≠ricos han mostrado una asociaci√≥n cada vez m√°s segura entre los sistemas democr√°ticos y los mejores resultados financieros y de riqueza. Un contrapunto a este panorama ha surgido de los estados progresistas autoritarios que han mostrado unos avances impresionantes en los √ļltimos a√Īos. Los debates contempor√°neos sobre el progreso abarcan tanto factores pol√≠ticos como de pol√≠tica. Muchos observadores destacan la ventaja democr√°tica del progreso, que aumenta la probabilidad de desarrollar una pol√≠tica responsable y una estabilidad macroecon√≥mica. El contrapunto subraya la posibilidad de que algunos reg√≠menes no democr√°ticos puedan seguir estrategias heterodoxas de progreso acelerado. Al tiempo que se subraya la variedad de reg√≠menes que pueden fomentar una gobernanza eficaz, se defiende normativa y emp√≠ricamente el potencial de los sistemas democr√°ticos. Se defiende poco la “ventaja autoritaria” en el progreso del Sur Global, a pesar de la creciente atenci√≥n a las v√≠as autoritarias de cambio. Adem√°s, los supuestos b√°sicos sobre la estrategia financiera y de riqueza han cambiado. Aunque muchos analistas y responsables pol√≠ticos siguen siendo cautelosos con respecto a la participaci√≥n en la econom√≠a mundial, ya no existe una fuerte preferencia por la gesti√≥n estatal integral de la econom√≠a, ni por la protecci√≥n asertiva de los mercados mundiales. Muchos gobiernos buscan una mayor integraci√≥n en la econom√≠a internacional, y varios se sienten atra√≠dos por la industrializaci√≥n orientada a la exportaci√≥n como estrategia financiera y de riqueza. Los enfoques pragm√°ticos de la intervenci√≥n gubernamental, junto con el √©nfasis en los fundamentos macroecon√≥micos, se han incorporado al nuevo consenso.

Democracia en el Sur Global

Este texto ha revisado parte de la erudici√≥n sobre la continuidad y el cambio institucional en el contexto del Sur Global, as√≠ como la forma en que el pasado moldea el presente cuando se trata de procesos de democratizaci√≥n. A lo largo de este texto se ha argumentado que un cuidadoso an√°lisis hist√≥rico institucionalista tiene mucho que decirnos sobre la variada trayectoria pol√≠tica de los distintos Estados. Sin embargo, al hacerlo, el texto tambi√©n ha repetido uno de los principales puntos d√©biles de la erudici√≥n en este √°mbito hasta ahora, que es que tiende a pasar por alto la importancia de la relaci√≥n entre las instituciones formales y sus hom√≥logas informales. Por ejemplo, las estructuras y procesos clave estudiados aqu√≠ son todos formales, es decir, son instituciones codificadas oficialmente, como las constituciones y las elecciones. En este texto se ha prestado bastante menos atenci√≥n a las instituciones informales: las normas y costumbres informales que tambi√©n gu√≠an el comportamiento pol√≠tico. Esto es desafortunado porque ninguna instituci√≥n formal puede considerarse verdaderamente consolidada hasta que no est√© apuntalada por un conjunto de normas informales de apoyo. En otras palabras, la institucionalizaci√≥n de los organismos democr√°ticos clave y, hasta cierto punto, de participaci√≥n ciudadana, requiere tanto la ampliaci√≥n de su capacidad como una creciente adhesi√≥n a sus normas y a su misi√≥n. En consecuencia, s√≥lo podemos comprender plenamente las v√≠as democr√°ticas del Sur Global si tenemos en cuenta la compleja interacci√≥n entre los procesos informales y los formales. Tener en cuenta el papel de las instituciones informales no s√≥lo es importante porque nos ayuda a desarrollar una mejor comprensi√≥n de los procesos de democratizaci√≥n en algunas partes del Sur Global, sino tambi√©n porque el cambio institucional no siempre adopta la forma del tipo de transformaci√≥n “big bang” que tiende a priorizarse dentro de los relatos institucionalistas hist√≥ricos. Adem√°s de los momentos de reconfiguraci√≥n pol√≠tica de alto perfil, necesitamos comprender mejor los procesos m√°s graduales de fortalecimiento y decadencia institucional, de retroceso autoritario progresivo y de consolidaci√≥n democr√°tica incremental. Estos procesos de cambio m√°s graduales est√°n fuertemente condicionados por la relaci√≥n entre las instituciones informales y las formales. Por lo tanto, s√≥lo cuando integremos el an√°lisis existente de la dependencia del camino con el tipo de marco propuesto por Helmke y Levitsky podremos dar cuenta plenamente de los √©xitos y fracasos democr√°ticos del continente.

Historia de las Mujeres Trabajadoras

Esta entrada se ocupa de la participaci√≥n de las mujeres en la fuerza de trabajo. Las mujeres comenzaron a incorporarse a la fuerza de trabajo en cantidades significativas a principios del siglo XIX, cuando la producci√≥n industrial aument√≥ debido a varios factores, entre ellos la introducci√≥n de maquinaria textil mejorada en el sistema de f√°bricas. Durante casi 150 a√Īos, la t√≠pica empleada era joven y soltera. Tras el inicio de la Segunda Guerra Mundial (1939-45), las mujeres casadas empezaron a unirse a la fuerza laboral en gran n√ļmero, tomando trabajos de f√°brica para apoyar el esfuerzo de la guerra. En los a√Īos de posguerra las mujeres se enfrentaron a la presi√≥n social para volver al hogar y criar a los hijos, pero en los a√Īos sesenta, durante la √ļltima parte del siglo XX, comenzaron de nuevo a hacer progresos en el lugar de trabajo.

Empoderamiento de la Mujer

El papel de la mujer en el impulso del desarrollo sostenible ha evolucionado considerablemente desde el decenio de 1990. El empoderamiento de la mujer en todos los niveles de la sociedad ha dejado de ser un objetivo limitado a un peque√Īo grupo de feministas para pasar a la corriente principal, con un conjunto cada vez mayor de defensores en el gobierno, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y las empresas. Cuando la situaci√≥n socioecon√≥mica de la mujer es inferior a la del hombre y/o cuando existen desigualdades, las mujeres tienden a ser las m√°s afectadas por el cambio clim√°tico y los desastres naturales. Las sequ√≠as e inundaciones derivadas del cambio clim√°tico aumentan la carga de trabajo dom√©stico de las mujeres, que tienen que ir a buscar agua y le√Īa, lo que las expone a√ļn m√°s a riesgos para la salud y la seguridad. Las desigualdades en el acceso a los recursos, la educaci√≥n y las oportunidades dejan a las mujeres poco preparadas para los tiempos de escasez de recursos o de desastres y dan lugar a una representaci√≥n excesiva de las mujeres en el n√ļmero de v√≠ctimas mortales de los desastres naturales.