Derecho Canónico en la Edad Moderna
Además de los textos del Corpus iuris canonici, el derecho canónico también contenía comentarios basados en el brillo de los textos. Inicialmente breves comentarios marginales que explicaban palabras y frases inusuales y referían al lector a materiales relacionados en otros lugares, las glosas se hicieron más largas y detalladas. A mediados del siglo XIII existía un comentario estándar, una Glossa ordinaria, sobre el Decretum y otro sobre los Decretales. Éstos proporcionaron una especie de libro de texto básico basado en los escritos de varios de los primeros canonistas.