Adivinación Celestial Mesopotámica
En el mundo antiguo, la recopilación y el estudio de los fenómenos celestes y la interpretación de su significado profético, especialmente en lo que se refiere a los reyes y las naciones, eran ciencias estrechamente relacionadas que llevaban a cabo los mismos eruditos. Tanto las fuentes antiguas como las investigaciones modernas coinciden en que la astronomía y la adivinación celeste surgieron en Babilonia. Sin embargo, sólo a finales del siglo XIX los estudiosos comenzaron a identificar y descifrar las fuentes babilónicas originales, y el proceso de comprensión de esas fuentes ha sido largo y difícil. A partir del período de la antigua Babilonia, la adivinación celeste provocó una creciente atención de los estudiosos a los fenómenos del cielo. En toda la adivinación mesopotámica subyace la suposición de que los dioses producen señales para comunicarse con la humanidad. Las señales podían producirse en cualquier momento y en todos los ámbitos de la experiencia, real o imaginaria. La adivinación no era una actividad marginal, sino una parte integral de la religión mesopotámica, la vida cotidiana y la ideología real.