Entrega
A finales del siglo XIX, los tribunales ingleses, a diferencia de los alemanes y franceses, no tenían que resolver casos relacionados con la entrega de mercancías no solicitadas. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XX, la práctica del envío de mercancías no solicitadas parece haberse generalizado especialmente en Inglaterra. En 1971, el parlamento inglés, siguiendo el modelo de la legislación de varios estados de Estados Unidos, promulgó una ley para suprimir esta práctica, que pasó a denominarse “venta por inercia”. Algunos países europeos siguieron su ejemplo en las décadas siguientes. En 1997, el artículo 9 de la Directiva sobre contratos a distancia obligó a todos los Estados miembros a prohibir la entrega a un consumidor de bienes no solicitados combinada con una exigencia de pago. El artículo 9 también exigía a los Estados miembros que garantizaran que no se exigiera al consumidor ninguna contraprestación a cambio de los bienes no solicitados y que su silencio no pudiera considerarse una aceptación de la oferta implícita en la entrega.